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Inuit Soaps, los jabones ecológicos convertidos en objeto de culto
27 marzo 20173964Visitas

Inuit Soaps, los jabones ecológicos convertidos en objeto de culto

El jabón. El producto de belleza básico por antonomasia que ha pasado de la exclusión del mundo de la belleza a la que el siglo XX le fue sometiendo paulatinamente, a un resurgir, una eclosión, una casi resurrección repleta de aceites, mantecas y extractos ricos que hacen que la limpieza de la piel sea un efecto secundario. Hoy hablamos con Mónica y Eloy, los creadores de Inuit. Ellos han conseguido dar una vuelta de turca más al concepto del jabón y lo han convertido en un (casi) objeto de culto. Sus jabones ecológicos destilan minimalismo y sostenibilidad al cuadrado. O mejor dicho, al cubo. Porque los jabones Inuit son preciosos cubos, pequeños, grandes y medianos con los que limpiar hasta las pieles tan delicadas. Eso si te atreves a abrir el papel de seda que los contiene…

jabones ecologicos inuit soaps

Eloy, Mónica ¿Cómo nace Inuit?

Inuit nace de una forma de ver el mundo, de una pasión y de un creer es poder.

Podríamos decir que la historia de Inuit es una ilusión-locura-pasión en tres actos.

El primero comienza hace unos cinco años, cuando por mi profesión (Mónica) conocí de cerca el mundo de la cosmética convencional o industrial (que no “cosmética química”, porque la naturaleza es química pura) y ocurrió que mientras más sabía acerca de ella, más claro veía que no está destinada a cuidar de las personas. Que tenía que haber otra forma de hacer las cosas.

El segundo acto es sin duda el más complejo.  Cuando ya tienes claro lo que no quieres y estás decidido a hacer algo al respecto, pero aún no sabes qué forma darle a ese “podemos hacerlo mejor”. Y justo aquí es cuando coincidimos Eloy y yo en el tiempo, en el espacio y en la filosofía, y empezamos a trabajar en equipo.

El tercer acto empieza hace algo más de un año, en plena naturaleza, en la Sierra de Espadán (Castellón), donde nos retiramos, decididos a no parar hasta darle forma a esa idea.  Después de meses de probar ingredientes, fórmulas, materiales, procesos…,  le dimos a esa idea una forma cuadrada y la materializamos en jabón.

Al resultado de todo este proceso le hemos llamado Inuit y lo presentamos hace apenas tres meses, en navidad de 2016, con el lanzamiento de nuestra web.

Desde ese momento te diría que estamos en un nuevo acto, disfrutando de cada momento de esta aventura y deseando ver hasta dónde somos capaces de llegar.

Sois de una ciudad valenciana ¿por qué ese nombre tan lejano para vuestra marca?

La verdad es que los dos somos personas inquietas y desde muy jóvenes hemos estado viajando y viviendo largas temporadas en otros países.

 Y una de las mejores cosas que te da viajar, es descubrir que es mucho más lo que une a las personas, que lo que las separa. Si lo pensamos, en cualquier lugar del planeta las personas tenemos sentimientos muy parecidos y nos preocupan las mismas cosas: nos importan las personas que queremos, nos esforzamos para conseguir alimento, queremos estar sanos, hacemos fiestas en comunidad, honramos la memoria de los que no están y celebramos los nuevos nacimientos…, simplemente damos forma diferente a la expresión de esas emociones y distintas soluciones a los mismos problemas.  Y podemos aprender de las soluciones que dan otras comunidades a problemas que aquí también tenemos.

Para nosotros el pueblo inuit es una inspiración, porque entiende que forma parte del entorno que le rodea, y que debe respetarlo para sobrevivir.

Además, es una forma de poner el foco sobre un problema global y reivindicar que todo está unido en la naturaleza, y que lo que hacemos aquí repercute en un lugar aparentemente tan lejano como es el ártico.

Inuit Soaps

¿Y por qué hacer jabones?

Porque es la expresión más básica de la cosmética y el mejor punto de partida para cuidar nuestra piel.

¿Por qué Honest Soaps?

Porque es la forma en que queremos hacer las cosas, de manera honesta. Y lo llevamos a todos y cada uno de los ámbitos de nuestro proyecto. Empieza en algo tan prosaico como nuestra forma legal, (elegimos ser una cooperativa por ese espíritu social y colaborativo) y lo llevamos también a nuestras relaciones comerciales: los proveedores que elegimos, nuestra filosofía de colaborar en todo lo posible con las tiendas que nos distribuyen, para que tengan clientes satisfechos.

Y por supuesto, en la calidad de los ingredientes, en el packaging y en muchas otras cosas que aún queremos hacer mejor.

Si vuestros jabones son honestos ¿Los hay deshonestos?

Claro. Ser honesto o deshonesto es una cualidad de las personas. Y somos las personas las que hacemos reales los proyectos, las empresas, los productos, las ideas… y nuestra forma de ser, se refleja en todo lo que hacemos.

Durante años, nos cuenta Mónica, he trabajado ayudando a que otras marcas vendan sus productos y, no importa lo grande que sea el presupuesto publicitario, o lo conocidos que sean los personajes que recomiendan algo. Si detrás de todo eso no hay personas que creen en lo que hacen y en los valores que comunican, no sirve de nada. Por suerte, a pesar de lo que algunas marcas creen, los consumidores somos inteligentes y, aunque a veces nos confundan, siempre acabamos detectando cuándo un producto sólo busca la rentabilidad de quien lo vende, y cuándo nos ayuda de verdad a solucionar una necesidad que tenemos. Y esto vale tanto para empresas grandes como pequeñas. No porque una empresa sea grande significa que lo va a hacer mal, ni porque una empresa sea pequeña lo vaya a hacer bien. Es una cuestión de cómo son las personas que hay detrás.

¿Con qué ingredientes trabajáis principalmente?

La simpleza del jabón es su magia. Para producir un jabón sólo necesitas aceite, agua y álcali.

Cuando formulamos nuestros jabones quisimos conservar esa simpleza y centrarnos en la calidad de los ingredientes y en la creatividad de las combinaciones.

Elegimos sin dudar el aceite de oliva virgen extra ecológico como la base para todos nuestros jabones y junto a él aceites tan maravillosos como el de neem, jojoba o babasú, rosa mosqueta, avellana, argán… siempre ecológicos certificados y de primera presión en frío.

Y como único adorno, aceite esencial de árbol de té o de lavanda y arcillas.

Inuit Soaps, jabones ecologicos

¿Y con cuáles no?

Creemos que lo natural es bello por sí mismo, y no necesita olores ni colores artificiales para ser atractivo. No usamos colorantes ni aromas, de ningún tipo, ni siquiera los que están autorizados por las certificadoras bio.

Tampoco usamos ingredientes que puedan comprometer el medio ambiente en su obtención, como el aceite de palma.

¿Por qué es importante el uso de ingredientes ecológicos para la elaboración de Inuit?

Porque es simplemente la mejor opción. Por un lado, porque el aceite que llega a la piel va a ser de mejor calidad porque conserva intactos todos sus principios activos. Y, por otro lado, porque es la forma sostenible y honesta de hacer las cosas.

Vuestra estética es impecable, cómo surge crear unos jabones tan diferentes de las pastillas tradicionales

Desde el principio teníamos claro que no podíamos llegar los últimos, haciendo más de lo mismo. Aportar valor es fundamental y creemos que cuando algo es bueno y diferente, además tiene que parecerlo.

Queremos enamorar al consumidor, que caiga rendido al encanto de lo natural. Enganchar no sólo al que ya está convencido de que lo eco es bueno, sino al que aún no lo está y simplemente, se enamora del packaging, de la gráfica o de la forma del jabón.

El mimo y el gusto por cuidar hasta el último detalle tiene que llegar también a través del exterior.

Habladnos un poco de vuestra variada gama

A la hora de formular nuestros jabones, hemos tenido muy en cuenta los diferentes tipos de piel y sus necesidades. Quisimos partir de cero y no usar un ingrediente sólo porque es muy conocido o está de moda, o es rentable o fácil de conseguir.

Por eso revisamos decenas de aceites, fijándonos únicamente en su perfil químico y en sus propiedades y beneficios para cada tipo de piel. Además de limpiar, nuestro objetivo es que nuestros jabones tengan un componente de cuidado cosmético.

El resultado son nueve jabones para cuidar cualquier tipo de piel:  para pieles normales que necesitan un extra de hidratación o de regeneración, el #1 con jojoba y arcilla verde y el #2 con aceite de pepita de uva y bentonita. El #3 con aceite de avellana y jojoba, para piel mixta y grasa (además funciona de maravilla como champú). El #4 con neem y cúrcuma para pieles con acné. Para pieles maduras, que necesitan más

Firmeza, el #5 con argán y onagra y el #6 con germen de trigo. El #7 con karité y rosa mosqueta y el #8 con almendras dulces, son especiales para pieles secas. Y el #9 con oliva y caléndula para las pieles sensibles y reactivas.

Los presentamos en dos tamaños, el medio de 90 g y el XL de 200 g, ideal para ducha.

Además, para los que quiera probar varios, tenemos tres cajitas de minijabones combinados.

jabones ecologicos Inuit Soaps

Tenemos entendido que la familia Inuit se va a ampliar pronto ¿Qué otros productos vais a incluir en ella?

Sí, vamos camino de ser familia numerosa en breve. Estamos finalizando la fase de pruebas para incorporar geles de baño a nuestra oferta. El primero será el gel para piel sensible, pensando sobre todo en facilitar el baño de los pequeños de la casa.

Y una vez hemos empezado, ha sido inevitable que hayamos empezado a crear sérums, cremas o aceites faciales, que esperamos tener listos a final de año, siguiendo también en su formulación nuestra filosofía de simpleza y calidad.

¿Qué le diríais a los lectores que se pueden ver reflejados en vosotros y también ellos creen que las cosas pueden hacerse mejor? 

Que están en lo cierto y que cada vez somos más los que pensamos así. Que no siempre es lo más fácil, pero sí es lo mejor. Cuando visitamos ferias de nuestro sector, nos encanta ver la cantidad de marcas que se dedican a la cosmética ecológica y que hacen muy bien las cosas. Nos encantaría que un día esto no fuera lo diferente, sino que todas lo hicieran así.

¿Hacia dónde camina Inuit?

Queremos llegar tan lejos como podamos en el mundo del cuidado de la piel. Nos encantan los retos y ponernos a prueba, ser capaces de superar las expectativas de los que han creído en nosotros y de las personas que compran nuestros productos.

¿Cómo y dónde os gustaría estar dentro de cinco años?

Acabamos de empezar esta aventura y nos vemos en ella a largo plazo. En unos años nos imaginamos haciendo lo mismo, pero mucho mejor. Por nuestra vocación de ciudadanos del mundo, nos resulta fácil vernos en otros países y algo que nos hace especial ilusión, es crecer y sumar miembros nuevos en el equipo de Inuit.

Y con ese deseo nos despedimos de Mónica y Eloy, dos valientes emprendedores que, con la limpieza por bandera ,nos han dado grandes lecciones de sostenibilidad. Porque sus jabones están hechos con los ingredientes más puros, sencillos y ecológicos posible. Sin ir más lejos el agua de los jabones Inuit proviene de los Icebergs de Terranova, un agua de una pureza extrema congelada hace miles de años, cuando los seres humanos apenas si habíamos aprendido a cultivar y, mucho menos, a contaminar todo lo que tocábamos cual rey Midas.

inuit Soaps elabora sus jabones con agua de Iceberg

Pero más allá de esa gran pureza, este agua esconde algo que trasciende las propiedades que confiere a los jabones de esta gran marca. Porque en el Ártico nuestra demencia como especie se hace cada día más patente. Hasta 600 Icebergs se desprenden cda año de los Glaciares del Polo Norte. Icebergs condenados a vagar por el mar hasta derretirse, incrementando micra a micra el nivel del agua del mar. Las consecuencias del incremento de temperatura han provocado un descenso en los recursos naturales de la zona y más de 40.000 pescadores de las costas canadienses se quedaron sin trabajo. Sin futuro. Viendo como su pasado, sus tradiciones y su forma de vida íntimamente ligadas a la agreste climatología ártica se deshacían al compás de las moles de hielo desprendidas.

Y es cierto que el ser humano como especie hace cosas terriblemente reprobables, también tiene una capacidad de renacer de sus cenizas que no deja nunca de sorprendernos y los pescadores de Terranova han hecho de su desgracia su oportunidad, rescatando esos Iceberg huérfanos y exportando su agua a todo el mundo.

Un momento. ¿Traer ese agua desde aquellas costas no genera más CO2 que la ayuda que Inuit proporciona? Pues Mónica y Eloy también han pensado en ello y tienen previsto remontarse a siglos atrás trayéndonos el agua congelada en la última glaciación hace miles de años con los barcos de vela que se usaba hace sólo unas décadas como único medio de transporte. Emisiones de CO2 a cero.

Incluso cuando hablamos de cosmética ecológica y de compromiso con el medio ambiente y con las personas hay escalas, y Mónica y Eloy han colocado a Inuit en un podio difícil de igualar.

 
Nina Benito

Nina Benito

Soy periodista y tras dos años y medio al frente de elblogdeninabenito me embarco ahora en Orgànics Magazine, un magazine donde queremos contar que el lado bio de la vida está lleno de glamour, diseño, vanguardia, ciencia y moda. Porque la #RevoluciónBio sólo implica renunciar a las estructuras mentales anquilosadas y estancadas en el siglo XX ¿Te unes a nosotras?

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