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Parabenos II ¿Por qué tanta polémica?
13 Abril 201363Comentarios

Parabenos II ¿Por qué tanta polémica?

Después de varias semanas investigando sobre los parabenos voy a tratar de resumir un poco mis pesquisas… Sé que me ha quedado un post un poco largo, pero espero que os parezca un tema tan interesante como a mí…

En el anterior post os contaba que los parabenos utilizados en cosmética, alimentación y medicinas son unos excelentes conservantes derivados, en su mayoría, del petróleo. Entre el 70 y el 90% de los cosméticos que utilizamos los contienen (desde las marcas blancas a las de lujo cuyo precio llega a las tres cifras). Son baratos, fáciles de producir, inodoros, incoloros, útiles en un amplio espectro de Ph, fáciles de metabolizar por el cuerpo humano (o eso se creía hasta hace poco) y totalmente legales en el seno de la Unión Europea.

Entonces, si las leyes europeas y españolas permiten su uso ¿por qué se ha generado tanta polémica en los últimos años sobre su presunta iniquidad?

Voy a intentar exponerlo de la forma más clara posible. Y para ello tenemos que hablar de esta polémica en dos vertientes: la dermatológica y la endocrina.

Comenzaremos por la más ‘sencilla’ o mejor resuelta si se quiere, que es la vertiente dermatológica, pero antes os daré algunos datos sobre la piel, un órgano tan maravilloso como complejo. Algunos seguro que os sorprenden tanto como a mí.

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La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano y mide entre 1,5 y 2 metros cuadrados con un peso de 3 kilogramos (aproximadamente, claro). La superficie dérmica del tamaño de una uña contiene tres millones de células, 90 centímetros de vasos sanguíneos, 100 glándulas sudoríparas y 3,7 metros de nervios.

La piel posee unas estructuras llamadas corpúsculos que registran sensaciones de presión, calor, frío y tacto. Algunos de estos corpúsculos ¡¡son capaces de percibir vibraciones de sólo 0, 00002 milímetros de amplitud!!

Cada centímetro cuadrado está tachonado por 170 puntos sensoriales repartidos así: 3.500.000 corpúsculos para notar el dolor, 500.000 para percibir las sensaciones táctiles, 250.000 para registrar el frío y 30.000 para sentir calor.

Además de todo esto, la piel tiene muchísimas funciones: nos protege del exterior, regula la temperatura corporal, nos da información sobre lo que pasa fuera (si hace frío, calor, humedad…), es un depósito de minerales, grasas, vitaminas y hormonas necesarias para nuestra supervivencia, ayuda al sistema inmunológico al deshacerse de toxinas y sustancias de deshecho a través de las glándulas sebáceas y sudoríparas, es la primera gran defensa natural que actúa como barrera ante agentes infecciosos, y, a través de ella y dada su pearmibilidad, llegan a nuestro organismo diversas sustancias repartidas por el torrente sanguíneo y que hemos aplicado en nuestra piel solo 20 minutos antes (por eso son eficaces los medicamentos por vía tópica).

Es tal su pearmibilidad que si cubriéramos toda la piel con alguna sustancia que impidiera a la piel respirar moriríamos a las pocas horas.

¡Ah! Y si eres de los que cuando barre se pregunta ¿de dónde sale tanta pelusa si tengo las ventanas cerradas? Sabed que el 70 por ciento de lo que barremos en casa son nuestras propias células epiteliales muertas.

Podría seguir escribiendo características y funciones durante horas, pero creo que con estos breves datos podréis haceos una idea de la importancia de este órgano como ‘comunicador’ entre el exterior de nuestro cuerpo y el interior.

Ahora sí.

Vertiente dermatológica de los parabenos

Ya sabemos que los parabenos se usan desde el primer cuarto del siglo XX, cuando el químico Sabalitschka descubrió sus propiedades como conservantes en 1924 y que, desde entonces, se utilizan en cosmética, alimentación y medicina. Tanto es así, que la FDA (Food and Drug Administration) estadounidense, les otorgó, tras estudiar la composición de 20.000 cosméticos, el segundo y tercer puesto en ingredientes más comunes al metilparabeno y propilparabeno, respectivamente, ingredientes únicamente superados por el agua, como se puede ver en este listado extraído del libro Unwanted effects of cosmetics and drugs used in dermatology, de Anton Cornelis de GrootJ. Wilem Weyland, Ph.D.Johan P. Nater, M.D.

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De hecho, se calcula que cada persona adulta (de unos 60 kilogramos de promedio) está expuesto diariamente a unos 76mg de estos conservantes según un estudio (1) publicado en 2005.

Pues bien, en los años 40 se describe en EEUU por primera vez el llamado eccema alérgico de contacto (EAC) provocado por el uso de parabenos, pero no será hasta los años sesenta cuando se describa una sensibilización a estos conservantes, también en EEUU.

Desde entonces, numerosos estudios se han realizado y se han publicado páginas y páginas sobre si eran o no dañinos para la piel, y también en estos años se pone de moda la cosmética con el sello ‘paraben free’ en EE.UU. Bien es cierto que las concentraciones de parabenos eran mucho mayores a las que hoy en día se utilizan, por ejemplo, en el seno de la Unión Europea el límite es de 0,8% cuando se utiliza un solo éster, mientras que para los cosméticos con varios parabenos (se suele utilizar combinaciones de ellos y junto con otros antimicrobianos para conseguir un efecto sinérgico) el límite sería de 0,4%.

Además de las altas concentraciones, las cremas prescritas para tratar estos eccemas contenían parabenos, por lo cual se perpetuaba la situación (actualmente hay muchas marcas especializadas en pieles sensibles y atópicas cuyas formulaciones contienen parabenos), sin olvidar que la mayoría de las personas a las que se les diagnosticó EAC eran ancianos, cuya barrera cutánea solía estar más dañana que la de personas jóvenes.

En definitiva, y tras muchos estudios sobre la presunta iniquidad de los parabenos, y que ninguno de ellos resultara concluyente (si queréis leer más sobre los ensayos podéis consultar este interesante artículo escrito por dos dermatólogos españoles), parece ser que la capacidad de sensibilización de los parabenos es baja (en torno al 1% de la población). Respecto al poder irritante de los mismos, por separado, no se han encontrado respuestas irritativas en pacientes sanos en concentraciones de hasta el 5% (recordemos que el límite en la UE es de 0,8%). Además, las personas que en los estudios han mostrado sensibilidad a los parabenos por vía tópica, sí los han tolerado vía oral, lo que ha añadido más incertidumbre al poder irritante de los parabenos.

Por todos estos estudios, numerosas firmas cosméticas defienden la inocuidad de los parabenos utilizados en las concentraciones establecidas por la ley y cada día se escriben decenas de artículos e investigaciones sobre estos conservantes. La propia Academia Española de Dermatología y Veneorología los tilda de seguros, ya que los parabenos, afirman, son metabolizados por el riñón y se eliminan por la orina.

Entonces ¿las alarmas son infundadas? ¿lo de ‘sin parabenos’ no es más que una moda’? ¿son seguros e inocuos?

Paraben free ¿compromiso o marketing? en el siguiente post hablaré de ello
Paraben free ¿compromiso o marketing? en el último post hablaré de ello

Para responder todas estas preguntas hemos de llegar al ‘meollo del asunto’ y hablar de la vertiente endocrina.

Vertiente endocrina de los parabenos

Ya os he hablado de los estudios que se han realizado desde mediados del siglo XX con los parabenos, pero éstos se centraban en la piel y la posibilidad de que los parabenos fueran causantes de alergias y sensibilización, sin embargo poco o nada se hablaba de cómo podía afectar la aplicación de productos con parabenos por vía tópica a los órganos internos. Y no fue hasta 2004 cuando saltaron las alarmas, tras la publicación por parte de la doctora Philippa Darbre, de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Reading en Inglaterra, quien publicó en el Journal of Applied Toxicology un estudio titulado Concentration of parabens in human breast tumours (concentración de parabenos en cánceres de pecho de humanos). En este estudio se alertó sobre la concentración de parabenos que se encontró en el tejido de 18 tumores y se abría el debate sobre la posibilidad de que los parabenos actuaran como disruptores endocrinos alterando el equilibrio hormonal. La doctoctora sugirió que había una relación entre el cáncer de mama y los parabenos presentes en muchos cosméticos pero, principalmente, en los desodorantes.

Vale, Pero ¿qué es un disruptor endocrino? Se llama disruptor endocrino a aquellos productos químicos artificiales que, por sus características, son capaces de alterar el delicado equilibrio hormonal, concretamente los parabenos serían estrogénicos, es decir, imitarían la actividad de los estrógenos del cuerpo humano. Pero las hormonas controlan muchísimas más funciones de nuestro cuerpo, como se puede ver en el gráfico de abajo.

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El sistema endocrino es responsable de muchas funciones de nuestro cuerpo

Si crees que eres dueño de todas tus decisiones y emociones deberías saber que son las hormonas las responsables de que en cierto momento del mes adores el chocolate, de que te guste ese chico moreno de ojos verdes y de que algunos días, sin razón alguna, te sientas melancólica y quieras escuchar a Alanis Morisette todo el día. ¡Ah! ¿Que eres hombre? Bueno, pues que sepas que las hormonas son las responsables de tus incipientes entradas, de que a pesar del régimen y el gimnasio no se marque la ansiada tableta de chocolate y que son ellas las que están detrás del 90% de los ‘a que no hay huevos’ del mundo. Con este tono jocoso y poco científico sólo he querido ilustrar la grandísima importancia de las hormonas, ya que son ellas las que controlan desde las características sexuales del feto, hasta el uso y almacenamiento de la energía de nuestro organismo, pasando por el equilibrio de líquidos, sal y azúcar en nuestro cuerpo, el correcto crecimiento y desarrollo de nuestros órganos, todo lo relacionado con la reproducción, las actividades de órganos completos como el páncreas o los riñones, la apariencia de nuestra piel y un largo etcétera, sólo así podemos calibrar la importancia que tiene ese equilibrio en nuestras vidas.

Pues bien, tras la publicación de este estudio de la doctora Darbre, comenzaron a proliferar los estudios sobre eso que se ha venido llamando ‘disruptores endocrinos’. La lista de los mismos es tan larga que casi no podemos escapar a sus efectos, ya que se encuentran en cosmética (a través de los parabenos), en muchos de los plásticos (tupperwares, el ratón que tienes en las manos, el teclado del ordenador, las botellas de agua, los juguetes), en los perfumes, lacas de uñas, desodorantes, en la ropa sintética y en los tintes utilizados… Las sustancias en el punto de mira son los ftalatos, compuestos de PCB, fenoles y feniles usados como desinfectantes y conservantes,  bisfenol-A… (este último prohibido en la UE para las tetinas y chupetes de los bebés, pero no para juguetes, aunque ¿quién tiene un bebé que chupe un sonajero o un mordedor de plástico?). En esta maravillosa página web cuyos artículos recomiendo encarecidamente podéis ver una lista con 21 sustancias, entre parabenos y otros posibles disruptores endocrinos usados en cosmética, por si queréis imprimirla y llevarla cuando vayáis a comprar vuestra próxima crema.

El estudio de la doctora Darbre causó un fuerte impacto y a su sombra proliferaron los estudios sobre disruptores endocrinos, tanto con animales como con personas. Y mientras la industria alimentaria y cosmética continuaba proclamando las virtudes de estos conservantes, la comunidad científica se dividía entre detractores y defensores de los parabenos.

¿Y qué hacían los gobiernos? Pues bien en 2005 la Agencia Francesa de Seguridad Sanitaria para los productos Sanitarios (Afssaps) se pronunció a favor de mantener el uso de los ésteres más usados (metil, etil, propil y butilparabeno), aunque puso en marcha un dispositivo de cosmetovigilancia y, posteriormente, reafirmó la seguridad de los parabenos.

Por su lado, tanto la Asociación Americana Contra el Cáncer como la FDA expusieron que no existía evidencia empírica concluyente sobre la relación del uso de parabenos con los tumores.

¿Y qué hacía la UE? La Unión Europea siquiera había incluído los parabenos en el informe Reach de sustancias bajo vigilancia. Un listado que contiene un total de 138 sustancias y entre las que no se encuentra ninguno de estos conservantes  (aunque sí otros muchos disruptores endocrinos, podéis echar un vistazo aquí), a pesar de que se han multiplicado las voces de alarma y los estudios realizados sobre los parabenos y otros disruptores endocrinos (la UE calcula que hay 27.000 estudios realizados sobre estas sustancias).

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Algunas firmas con estética ‘bio’ no lo son en absoluto…

Bien es cierto que ninguno de los estudios ha sido determinante (los disruptores endocrinos no actúan según el principio de acción-reacción, por eso es tan difícil establecer una conexión entre el uso de parabenos y las patologías estudiadas). En este sentido, otro de los estudios posteriores de la doctora Darbre en el que analizaron 160 muestras de tumores mamarios arrojó más datos alarmantes: en el 99% de ellos se encontró un parabeno y en el 60% se hallaron cinco de estos conservantes. La lista de estudios es casi interminable, pero si queréis leer un genial resumen de la revista Discovery Salud haced clic aquí.

Y es que diversos estudios han demostrado que los parabenos ingeridos son bien absorbidos por tracto intestinal y perfectamente eliminados por la orina, pero cuando se aplican externamente y son absorbidos por la piel, su metabolización no es tan sencilla y rápida. Entonces ¿Qué pasa cuando usamos gel, champú, desodorante, serum, crema, maquillaje, máscara de pestañas, colorete y lápiz de labios, día a día, todos ellos con una concentración de hasta el 0,8% de parabenos? Pues ahí es donde inciden los científicos, en el efecto combinado de los parabenos en nuestro cuerpo (y junto con otros disruptores endocrinos), dado que todos los estudios realizados con ratas, éstas han sido sometidas a un solo éster y no a la combinación de parabenos y, muchísimo menos, un cóctel con parabenos y ftalatos (presentes en casi todos los perfumes que nos ponemos en la piel, en las lacas para el pelo y en las lacas de uñas).

Por si todo esto fuera poco, investigadores de la Universidad de Tokyo afirman que el metilparabeno (el éster más usado, según la FDA) favorece el envejecimiento de la piel (2) cuando es expuesta a los rayos UV. Si tienes tu crema solar a mano mira a ver si entre los componentes está el metilparabeno… ¿bingo?

Para una parte de la comunidad científica ya no había duda de ello, y en 2008 el diario británico The Independent titulaba It’s official: research shows men really are the weaker sex (Es oficial: las investigaciones demuestran que los hombres son realmente el sexo débil), en el que se agrupaba las conclusiones de 250 trabajos científicos que demostraban que los productos químicos no regulados y liberados al medio ambiente están provocando que los animales machos adopten características femeninas, llegando a citarse el caso de osos polares con pene y vagina (podéis leer un resumen del estudio aquí -en inglés-). Esto es porque los disruptores endocrinos tienen, principalmente, una actividad estrogénica, como antes he comentado. Y si los estrógenos son las hormonas femeninas por excelencia no es de extrañar el incremento de patologías relacionadas con este incremento de hormonas femeninas en los machos (principalmente en fetos y recién nacidos).

En octubre de 2009 el diario The Telegraph titulaba con sorna un alarmante artículo Why boys are turning into girls? (¿Por qué los chicos se están convirtiendo en chicas?) Hablando también de esa ‘feminización’ de los niños a causa de los disruptores endocrinos.

Tal fue la alarma en en Reino Unido, que dos de los parabenos más comunes como el propilparabeno y el butilparabeno han sido incluidos en la lista SIN 2.0 (siglas de Substitute it now! O ¡Sustitúyelo ya!), proyecto británico impulsado y financiado por ONG’s que pretende sustitur las sustancias químicas peligrosas por otras más seguras y que ya cuenta con un listado de 626 sustancias de las que 22 son disruptores endocrinos. Si hacéis clic en la lista os lleva a un documento más amplio donde se incluyen los sinónimos y una breve explicación de la sustancia (en ingles).

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Este listado de sustancias se ha hecho atendiendo a los criterios establecidos por la UE para productos químicos (REACH) que regula la seguridad de los ingredientes químicos y su uso. Como ya he comentado antes, los parabenos no se encuentran en esa lista a pesar de que cumplen todos los requisitos para estar en esta lista de prioridades de la Unión Europea, motivo por el cual sí están en la lista SIN 2.0.

Las primeras leyes antiparabeno

Después de todos los ríos de tinta que han corrido con el tema de los disruptores endocrinos, Dinamarca ha sido el primer país que ha dado un paso en la prohibición de los parabenos. El 15 de marzo de 2011 entraba en vigor la prohibición de cuatro de los seis parabenos usados en cosmética (propylparaben, butylparaben, isopropylparaben e isobutylparaben) en todos los artículos cosméticos destinados al consumo por menores de tres años, ya que los estudios realizados en este país nórdico demuestran que la exposición prolongada al propylparaben puede producir cambios en el equilibrio hormonal y alterar los órganos reproductores femeninos, así como afectar a la producción de esperma y al sistema reproductivo masculino.

Los estudios realizados en este país nórdico demuestran que la exposición prolongada al propylparaben puede producri cambios en el equilibrio hormonal y alterar los órganos reproductores femeninos, así como afectar a la producción de esperma y al sistema reproductivo masculino

Principalmente se pretende defender a los bebés y niños de estas sustancias porque ellas son capaces de alterar su equilibrio hormonal y provocar importantes cambios y, además, afecta más a los machos (de cualquier especie) que a las hembras. Esta prohibición se basa en varios estudios (3) en los que se ha demostrado la actividad estrogénica de los parabenos y tras dar cinco años a los fabricantes de cosmética para que demostraran la inocuidad de sus productos. Frente a las dudas que al gobierno danés le produjeron los resultados presentados por la industria, el Ministerio Danés de Medioambiente decidió tomar la iniciativa y prohibir los parabenos. Esta prohibición, basada en el artículo 12 de la Directiva Europea sobre Cosméticos, sólo puede ser temporal, pero Dinamarca espera convencer al resto de estados miembros para aplicar la prohibición de forma permanente (si quieres leer la directiva completa pincha aquí).

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En Francia la Asamblea Nacional votó la llamada Ley Lachaud (conocida como Ley antiparabeno) el 3 de mayo de 2011 y aprobó la prohibición, uso e importación de todos los pfalatatos, parabenos y aquilfenoles. Aunque dicho texto ha de votarse aún en el Senado y todo apunta a que las presiones harán que la votación fracase ¿o no?…

La postura de la UE hasta 2013 sobre los parabenos

Desde que salió el primer estudio de la doctora Darbre hasta enero de 2013 la Unión Europea se ha limitado a poner ‘bajo vigilancia’ los parabenos y manifestar sus inquietudes, sobre todo con respecto a los parabenos de cadena larga como propilparabeno, butilparabeno y bencilparabeno.

A pesar de que la UE no ha incluído los parabenos en la lista Reach, sí los ha incluído en la lista de posibles disruptores endocrinos (que contine cerca de 200 sustancias y en cada una de ellas se detalla el nivel de preocupación por la misma). Tras cada revisión que se hace de la lista, se ratifica la necesidad de seguir investigando sobre estos conservantes, ya que determinados estudios realizados en ratas demuestran que sí tienen efectos sobre el equilibrio hormonal femenino. De los cuatro ésteres más usados butyl- ethyl-, methyl- y propylparaben, las investigaciones demuestran que el butilparabenos es el que mayor efefcto hormonal tiene (4) y que pueden alterar los órganos reproductivos femeninos (5 y 6), así como cambios en el útero incluso a dosis bajas. También se ha demostrado que estas sustancias pueden afectar a la producción de esperma y al sistema reproductivo masculino.

Otros estudios indican que estas sustancias no tienen efectos sobre el sistema hormonal de los seres humanos (7 y 8), por lo que se ratifica la necesidad de continuar investigando (9).

Pero ¿Qué armas tenemos los ciudadanos para conocer éstas conclusiones?

Hasta el momento, en España los ciudadanos disponemos de un breve informe en inglés en el que se dice que los parabenos en varios estudios con animales “han mostrado que los parabenos tienen generalmente baja toxicidad y que no causan cáncer”. El pequeño resumen resalta las cifras máximas de parabenos como 8 g por kilo de producto (o lo que es lo mismo un tope de 0,8%) para productos con un parabeno y de 4 g/Kg (o 0,4%) para los cosméticos con varios ésteres. Dada la preocupación por los parabenos de cadena larga, la UE recomienda bajar el límite hasta un máximo de 1,9 g/kg (o lo que es lo mismo 0,19%), recomendación que, de momento, la industria cosmética no ha recogido y continúa manteniendo los límites legales, algo más elevados.

En esta misma hoja, abajo del todo hay un apartado en el que pone ¿son los niños más vulnerables? Y en él se apunta “Para niños muy pequeños, por debajo de los seis meses, el Comité no puede excluir un riesgo cuando los cosméticos son aplicados en el área del pañal. La piel en esa área se irrita con facilidad y a través de una piel irritada pueden pasar más compuestos. Además es posible que el joven metabolismo de los bebés pueda no estar aún lo suficientemente maduro para metabolizar rápida y efectivamente los parabenos que entran en su cuerpo”.

Para niños muy pequeños, por debajo de los seis meses, el Comité no puede excluir un riesgo cuando los cosméticos son aplicados en el área del pañal. La piel en esa área se irrita con facilidad y a través de una piel irritada pueden pasar más compuestos. Además es posible que el joven metabolismo de los bebés pueda no estar aún lo suficientemente maduro para metabolizar rápida y efectivamente los parabenos que entran en su cuerpo

Y eso ¿qué mamá lo sabe? Os invito a que vayáis a cualquier supermercado y cojáis la primera crema de pañal que veais. ¿Lleva parabenos? Pues eso…

Y hasta enero de este mismo año, esta hoja en inglés era lo máximo a lo que los consumidores españoles podían aspirar… bueno sí, y a adentrarse en este vórtice de entropía que es Internet o a ejercer sus derechos como consumidores dirigiéndose a las autoridades que poca o ninguna publicidad han dado a esta advertencia europea (pido disculpas si se hizo alguna campaña por televisión o radio o a través de las asociaciones de consumidores y no me enteré)…

No obstante, amén de esa parca nota oficial hay un gran trabajo del Comité de Expertos de la UE en materia de disruptores endocrinos, quienes no han cesado de solicitar a la Unión Europea que aplique el ‘principio de precuación’ sobre los disruptores endocrinos y se prohíban, ya que éstos cumplen con los tres requisitos para que sean prohibidos:

-Que se identifiquen los efectos potencialmente negativos

-Que se evalúen los datos científicos disponibles

-Que haya una incertidumbre científica

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Tres parabenos en una crema de afeitar…

Sin ir más lejos, en España contamos con un gran científico, el doctor Nicolás Olea, que es catedrático de Medicina en la Universidad de Granada y coordinador de Investigación del Hospital Clínico de Granada, cuya especialidad es la de Radiología y Oncología. Además es el representante español en el Comité de Científicos de Disruptores Endocrinos, por ser uno de los mayores expertos del mundo en esta materia. El es uno de los que más ha alertado sobre los peligros de los disruptores endocrinos en numerosas conferencias (por favor, si tenéis una hora tonta no dejéis de ver esta conferencia, entenderéis mucho mejor las cosas que parcamente os intento explicar y con toques de humor que la hacen muy amena y comprensible).

Hasta ahora, y a pesar de las voces de alarma, todo hacía presagiar que las iniciativas de Dinamarca y Francia iban a quedar en papel mojado, ya que la UE parecía no querer tomar cartas en el asunto, pero el 31 de enero de 2013 la Comisión Europea aprobaba un informe Sobre la protección de la salud pública contra los alteradores endocrinos del que os hablaré en el próximo post:

Parabenos III La sorpresa de la Unión Europea

Como todo en esta vida, mis conocimientos no han llegado a mí a 
traves de ciencia infusa. Esta es la bibliografía que he consultado:

1. Soni MG, Garabin IG, Burdock GA. Safety assessmet of esters of p-hydroxybenzoic acid (parabens). Food Chem Toxicol. 2005;43:985-1015

2. Osamu Handa, Satoshi Kokura, Satoko Adachi, Tomohisa Takagi, Yuji Naito, Toru Tanigawa, Norimasa Yoshida, Toshikazu Yoshikawa. Methylparaben potentiates UV-Induced damage of skin keratinocytes. Toxicology. Volume 227, Issues 1-2, octubre 2006, páginas 62-72

3. Parabener www.forbrugerkemi.dk, 13 de enero 2011, Centro de Información para el Medio Ambiente y Salud (IMS), Dinamarca

Kosmetikbekendtgørelsen, BEK nr. 166 af 24/02/2011, Ministerio de Medio Ambiente de Dinamarca, www.retsinformation.dk

De mindste slipper for 4 parabener, www.forbrugerkemi.dk, 04-03-2011, Centro de Información para el Medio Ambiente y Salud (IMS)

4. Effects of butylparaben on the male reproductive system in rats Oishi S. Toxicol Ind Health. 2001 Feb;17(1):31-9. Department of Toxicology, Tokyo Metropolitan Research Laboratory of Public Health, Japan.

5. Potential estrogenic effect(s) of parabens at the prepubertal stage of a postnatal female rat model, Vo TT, Yoo YM, Choi KC, Jeung EB. Reprod Toxicol. 2010 Jun;29(3):306-16. Epub 2010 Feb 2. College of Veterinary Medicine, Chungbuk National University, Cheongju, Chungbuk, Republic of Korea.

6. An evaluation of estrogenic activity of parabens using uterine calbindin-d9k gene in an immature rat model. Vo TT, Jeung EB. Toxicol Sci. 2009 Nov;112(1):68-77. Epub 2009 Aug 4. Laboratory of Veterinary Biochemistry and Molecular Biology, College of Veterinary Medicine, Chungbuk National University, Cheongju, Chungbuk 361-763, Korea.

7. Estrogenicity of parabens revisited: impact of parabens on early pregnancy and an uterotrophic assay in mice. Shaw J, deCatanzaro D. Reprod Toxicol. 2009 Jul;28(1):26-31. Epub 2009 Mar 20. Department of Psychology, Neuroscience & Behaviour, McMaster University, Hamilton, Ontario L8S 4K1, Canada.

8. Personal care products and endocrine disruption: A critical review of the literatureWitorsch RJ, Thomas JA. Critical Review Toxicol. 2010 Nov;40 Suppl 3:1-30. Department of Physiology and Biophysics, School of Medicine, Virginia Commonwealth University, Richmond, Virginia, USA.

9. Safety assessment of esters of p-hydroxybenzoic acid (parabens) Soni MG, Carabin IG, Burdock GA. Food Chem Toxicol. 2005 Jul;43(7):985-1015. Burdock Group, 2001 9th Avenue, Suite 3001, Vero Beach, FL 32960, USA.

http://www.naturemade.es/Parabenos_en_cosmeticos__Butylparaben-content.aspx

Dinamarca protege a sus niños de los parabenos

http://genteconconciencia.es/blog/?p=6811

Nina Benito

Nina Benito

Soy periodista y tras dos años y medio al frente de elblogdeninabenito me embarco ahora en Orgànics Magazine, un magazine donde queremos contar que el lado bio de la vida está lleno de glamour, diseño, vanguardia, ciencia y moda. Porque la #RevoluciónBio sólo implica renunciar a las estructuras mentales anquilosadas y estancadas en el siglo XX ¿Te unes a nosotras?

42 Comentarios

  1. Hola Nina, ya te he felicitado en otra entrada de tu blog , pero vuelvo hacerlo en esta, nadie podría dudar que escribes documentándote muchísimo, haces una labor de recogida de información increíble, y como buena periodista que eres lo redactas muy bien, pero lo mismo que te decía en la otra entrada, no me resisto a repetirla aquí, la piel es una barrera, como tú bien dices, y una cosa es que si me envuelves y me la taponas entera , me muera de asfixia y otra muy diferente que eso te lleve a la conclusión de que es fácil atravesarla, en esto lamento decirte, no estas acertada, es muy difícil atravesar la piel, su función, es barrera y la cumple muy buen en condiciones no patológicas, y digo siento decirte esto, porque lo que escribes lo haces muy bien documentada, pero en este caso has llegado a una conclusión no muy acertada.
    Un millón de gracias por todo lo que das en tu blog.

    1. Hola Montse. Muchas gracias por tu aporte, pero lamento contradecirte. Si fuera tan dificil penetrar la barrera cutánea no habría calmantes musculares en sprays y cremas y en la comunidad científica no habría tanta preocupación por los disruptores endocrinos aplicados en la piel. Está estimado que el índice de penetración de los cosméticos en la piel es del 0,6%. Puede parecer una cifra muy baja, pero tiene sus maticez. Ten en cuenta que hay ingredientes que como el alcohol denat, el polietilen glicol, los PEG y otros muchos que son potenciadores de la penetración cutánea, ampliamente usados en cosmética, que sirven de vehículo para que los ingredientes penetren en la piel, abriendo una especie de canales a través de los cuales se pueden colar determinados compuestos. Por supuesto no todos, está claro. Pero en este caso en el de los parabenos está ampliamente demostrado su capacidad de penetración, si no no habría forma de haberlos encontrado en tumores de mama en los estudios de la doctora Darbre ¿no crées? Pero aún diré más. El problema de los disruptores endocrinos es tan grave que nos afecta en una parte por billón. Te recomiendo que leas nuestro artículo de solares bio 2016 http://organics-magazine.com/solares-bio-2016-proteccion-ecologica-alta-todos-los-gustos-ii/ Donde explicamos la importancia de evitar los disruptores endocrinos. Y por supuesto no debemos olvidar los índices de penetración de la piel, que son diferentes en cada parte del cuerpo, por ejemplo las plantas de los pies son los que menor índice tienen (un 0,1 por ciento), mientras que el escroto masculino (con un 40% de penetración) es el que mayor índice tiene, por lo que no será lo mismo aplicar una crema para los pies con parabenos que una crema de pañal con parabenos a un nene. Eso sin tener en cuenta que las pieles dañadas (con DA, Eccema o ¡¡recién depiladas!!) tienen un coeficiente de penetración del 10%. Por supuesto no son habas contadas, y ahí radica la complicación para prohibir los ingredientes dañinos, y tampoco se tiene en cuenta las sinergias en los estudios. Así que en mi humilde opinión creo que mi conclusión no es tan errónea. Los compuestos tóxicos sí penetran la piel. Pero creo que me has dado la idea para hacer un artículo y que el resto de lectoras puedan entender cómo funciona la absorción cutánea porque lo que está claro es que no te pones una crema y te llega al hígado a los minutos. Si no todas estaríamos muertas pero con unas pieles divinas. Un saludo y gracias por tu comentario, haremos un artículo explicando bien todo esto y si tienes material científico que pueda ayudarnos en nuestros artículos lo agradeceremos. Como siempre decimos yo soy periodista y mi labor es transmitir a los lectores lo que voy aprendiendo. Un abrazote.

  2. Querida Nina,
    Impresionante!!! Gracias por todo lo que estás haciendo y por mucho más…! Ha sido, es y será un placer trabajar contigo.
    Aunque sigo tu blog hace mucho tiempo, es la primera vez que me decido a poner un comentario, ya sabes, estoy aprendiendo… Felicidades, es estupendo y me vas a robar muchas horas de sueño,todavia más…???
    Un gran gran abrazo.

    1. Hola GloriaQ, el placer es mío, encontrar a gente como tú que poco a poco se convierte en parte de mi familia bio es una maravilla. Y cuando compartes risas…, eso no tiene precio. Un besazo.

  3. Honestamente, escapar de todos esos productos para mí es como evita usar el dinero, porque? Porque estamos rodeados y los gobiernos obedecen al comercio y al lucro. Sin embargo, pues es mejor saber que se esta poniendo uno a que lo engañen como cordero al matadero. Pregunta: Nina, tenías publicada una lista de productos no recomendados en un plegable, pero no puedo encontrarla, te agradecería el link o la republicaras. Gracias.

  4. Buenas noches, estoy empezando a leer los escritos sobre los parabenos, me interesa el tema y aquí encontré una buena investigación al respecto, creo que independiente de que exista tanta controversia porque los parabenos, que por un lado se diga que tienen baja toxicidad y que por otro lado, sí sea recomendable bajar el límite en el uso de los parabenos, lo cierto es que somos nosotros los que debemos hacer lo posible por buscar productos libres de parabenos o al menos disminuir su consumo, puesto que el problema real siempre se debe a los excesos en el consumo.

    Gracias por compartirnos ésta información.

  5. Muchísimas gracias por la información Nina, es un excelente trabajo, explicación en detalle y clara, asequible a todo el mundo. La compartiré haciendo referencia a la fuente. Gracias de nuevo!

  6. Pues no sabes cómo me dejas…de piedra es poco… Me miraré el resumen que me recomiendas y le voy a ir dando un giro a todo lo que me rodea….empezare por vaciar los neceseres..
    Enhorabuena por el blog, redactas fenomenal, llamas a las cosas por su nombre y lo argumentas todo documentandote en estudios cientificos. Ya tienes otra seguidora.
    Aunque me llamo Silvia cuando te vuelva a escribir será como Silbadel, que es el nick que suelo usar.
    Lo dicho, enhorabuena por tu labor.

  7. Hola! Soy nueva por aquí, en tu blog recién descubierto y en la cosmética digamos…respetuosa. estoy aprendiendo un montón de cosas y me indigna cómo hacen negocio envenenandonos. Quisiera hacer una pregunta sobre los parabenes… Podrían estar relacionados con la gran cantidad de niñas con menarquia precoz?? Niñas que tiene la regla con 8 y 9 años y parecen novias en la comunión porque miden 1,55 y tienen pechos desarrollados… o niñas con gran cantidad de pelo en las piernas desde los 7 u 8 años! Estarían siendo “hormonadas” por los parabenes?
    Gracias

    1. Definitvamente sí, Silvia, pero te explico. Los parabenos tienen una actividad estrogénica comprobada y reconocida ya por la UE. Los científicos de la comisión de disruptores endocrinos de la propia UE han urgido su regulación. Pero no sólo los parabenos, sino cientos de sustancias que se encuentran en nuestro entorno como retardantes de llama en prendas de vestir y electrodomésticos, insecticidas agrícolas que nos comemos con la fruta, los envases de plástico de las carnes y productos frescos, los plásticos con Bisfenol de chupetes, juguetes y envases, los cosméticos con ftalatos, los filtros UV químicos de las cremas solares… Y lo peor de todo son las sinergias que se dan entre ellos y que se ha comprobado que a menor dosis puede haber mayores efectos, por lo que las tasas permitidas en la actualidad seguirían siendo fatales. Sería reduccionista decir que la culpa de todo es de los parabenes, ni mucho menos, porque son cientos las sustancias culpables de muchos de los problemas hormonales de este mundo, desde las niñas novias que dices, hasta las altísimas tasa de infertilidad (que sí, que nos ponemos a ello más tarde pero…), las aberraciones en la naturaleza y un largo etcétera de enfermedades. Te dejo un resumen por si quieres leer más sobre lo que dicen los científicos.

  8. Felicidades por el tochazo! Muy bien documentado y super currado!
    Me interesa mucho este tema y siempre le estoy dando la lata a mi familia para que miren y remiren bien las etiquetas de los productos antes de comprarlos.
    Con tu permiso, me gustaría hacer referencia a tu artículo en mi blog 😉
    Un saludo.

  9. Muy útil la información que aportas y no se hace largo, al contrario, se agradece la objetividad y claridad en la secuencia de datos… Desde mi punto de vista, lo más sencillo es dar prioridad a las marcas que han apostado por la vuelta a lo natural y respetuoso con el medio ambiente, y con las personas…

  10. Hola Nina, conforme mas voy profundizando en tu blog, mas me quito el sombrero. Es increíble la labor de investigación y documentación que has hecho sobre estos temas! Es un ámbito que me preocupa especialmente y, hasta que te he descubierto, no había encontrado nada que de forma tan clara y precisa explicara los efectos tan perniciosos de estos conservantes.
    ¡Enhorabuena por tu trabajo!

  11. Llevaba tiempo buscando blogs en que tratasen los cosméticos desde un punto de vista más objetivo, con informaciones basadas en los ingredientes y no en “lo bien o mal que me va a mí”. Muucho ánimo, a partir de hoy tienes una lectora más. Gracias por dedicar gran parte de tu tiempo a un tema tan importante y tan ignorado por los consumidores. Saludos
    Helena

  12. Te he descubierto hace poco y estoy encantada con tu trabajo. Eres una gran ayuda para los que estamos queriendo profundizar en todo esto y sobre todo divulgar toda la información posible para educarnos y aprender a ser consumidores responsables. Muchísimas gracias por tu trabajo, considero que es excelente.

    1. Muchísimas gracias a ti, Elena, por tus comentarios. Cada vez somos más las personas concienciadas con estos temas y eso me da esperanzas de que la legislación algún día cambiará para atender las demandas de una ciudadanía cada vez menos gregaria.

  13. I drop a comment each time I appreciate a article on a website
    or I have something to contribute to the discussion.
    Usually it’s triggered by the fire displayed in the post I read. And on this article Parabenos II ¿Por qué tanta polémica? | el blog de Nina Benito. I was excited enough to drop a thought 🙂 I actually do have 2 questions for you if it’s okay.
    Is it just me or do some of the comments come across like coming from brain dead people?
    😛 And, if you are writing at additional online social
    sites, I’d like to keep up with anything new you have to post. Would you make a list the complete urls of your community sites like your Facebook page, twitter feed, or linkedin profile?

    1. Gracias NeroBeauty, vuestros comentarios son el mejor de los alicientes. Muy pronto la tercera parte del post sobre el radical cambio de la UE respecto a los disruptores endocrinos.

  14. Muy buen post…. y para mi si es un post científico, pues en eso de basa la ciencia en buscar respuesta a todo, en abrirnos los ojos, y lo más importante divulgar gratis sus conclusiones…

    Genial, sigue asi… apra cuando el siguiente post 🙂

    1. Gracias María Dolores… Me alegro de que te haya gustado. La verdad es que es muy largo el post, pero todo lo que leía sobre los parabenos me parecía tan interesante que quería compartirlo con vosotros… y me he dejado muchas cosas por poner, pero al menos os pongo los enlaces para que sigáis investigando por vuestra cuenta…

    1. Gracias Dreamcaller. Sois poquitos pero me dais ánimos para seguir. La verdad es que me ha costado, sobre todo porque algunas de las cosas que leía no tenían fuente y a mí me da rabia leer algunas cosas que la gente no contrasta. Así podéis ver que todo lo que pongo no me lo he inventado, sólo he ordenado todo lo que han dicho personas que saben de todo esto muuuucho más que yo. ¡Muaks! ¿Ah! y por supuesto que lo puedes enlazar… Mi conocimiento no tiene copyright y el resto de las cosas están en la red y con su fuente atribuida 😉

      1. Es buenísimo este blog, yo he andado buscando información acerca de parabenos pero fundamentada y respaldada con fuentes como esta. Muy útil.

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