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Por qué apostamos por la ecología
05 noviembre 2014640Visitas

Por qué apostamos por la ecología

Cada semana recibimos muchos correos y comentarios de lector@s con miles de dudas sobre productos para la piel y para la limpieza del hogar. Llegan a Orgànics Magazine con miedos, reservas, cansados de dar tumbos por la red y de caer en el engaño de lo natural. Llegar al mundo Bio no es fácil en España. Llevamos un retraso considerable con respecto a muchos otros países de Europa. Y esto hace que sean pocas las personas que hayan crecido en un entorno que valore y aprecie los productos ecológicos.

Así que, normalmente, llegamos a este camino por dos motivos: por el nacimiento de nuestros hijos o a causa de una enfermedad. A veces se juntan los dos motivos. Un hijo con dermatitis atópica que no duerme por las noches de los picores que tiene. Una persona con eccema que vive al borde de la depresión. Dermatólogo tras dermatólogo. Crema tras crema. Corticoide tras corticoide. Dermatitis atópica, eccema, psoriasis, SQM, alergias, piel sensible… Las enfermedades y los problemas relacionados con la piel crecen exponencialmente y todos lo aceptamos.

Incluso la comunidad médica está más que dispuesta a aceptar la enfermedad crónica como algo inherente a nuestro organismo. La DA no se cura. Ni el eccema. Ni las alergias. Ni la Psoriasis. Cuando una piel enferma, enferma para siempre. Y lo aceptamos cuando nos lo dicen tres dermatólogos y Mr. Google. En un mundo donde el fantasma del cáncer es cada vez mayor, tener una DA casi nos obliga a entonar el canto de ‘virgencita que me quede como estoy’.

Pero tras cada brote pensamos ‘esto no puede seguir así’ o ‘esto no es vida’, y, como ovejas descarriadas, algunos de nosotros no aceptamos los veredictos médicos. No creemos que las cosas sean así porque sí. Los designios divinos los dejamos para el más allá. Aquí esas ovejas buscamos respuestas.

Hemos de vencer muchos fantasmas y miedos heredados de un mundo que nos hace ver que la cosmética natural y ecológica es de proscritos. Que no funciona. Que en ella no hay lugar para la ciencia y sí para el curanderismo y la charlatanería

Y buscamos por la red. Que es una maraña. Y nos informamos. Y nos desinformamos. Y nos queremos rendir. Muchas de vuestras misivas son desgarradoras y en ellas se nota la desesperación. Es como llamar a una última puerta, una puerta a la que se llama tras agotar casi todas las demás opciones. Y una puerta a la que se llama con miedo de que sea como las demás. Muchas veces para levantar los nudillos y hacerla sonar hemos de vencer muchos fantasmas y miedos heredados de un mundo que nos hace ver que la cosmética natural y ecológica es de proscritos. Que no funciona. Que en ella no hay lugar para la ciencia y sí para el curanderismo, el magufismo y la charlatanería.

Así que, cuando alguien llama a la puerta de este pequeño magazine las dudas son enormes y el desconocimiento mayor. Pero ambas son superadas por la determinación de conseguir una mejor calidad de vida. Una mejoría en los síntomas. Por lograr lo que los medicamentos no alcanzan, por recuperar una calidad de vida que nos dicen que nunca retomaremos. Y no nos cansamos de repetirlo, siempre hay que hacer caso al dictamen médico. El momentos de brotes, de crisis, sobre todo cuando afecta a bebés y niñ@s de corta edad.

Sabemos que en esos momentos es cuando más necesitáis respuestas y soluciones rápidas. Pero el mundo bio es amigo del mundo slow. Es efectivo, pero no inmediato como una pomada de farmacia. Eso sí, cuando empiezas a introducir lo ecológico en tu vida se producen dos cambios importantes. El físico, el que sucede cuando aplicamos una crema ecológica, es más lento. La piel enseguida se empieza a recuperar pero tarda algunos días, incluso semanas, en eliminar las toxinas y estar plenamente abierta a los nuevos tratamientos.

La segunda mejoría es inmediata y psicológica: algo dentro de nosotros nos dice que estamos en el camino correcto. Que estamos haciendo algo bueno por nuestra piel y nuestro organismo. Muchas personas sentimos por primera vez una armonía en nuestro cuerpo y una ¿paz? que nunca antes habíamos sentido.

Y alegría. Porque usar cosmética bio no es sólo cuidar de nuestro cuerpo. Sino cuidar del planeta entero. Es dejar de mirarse al ombligo y ser consciente de la gravedad que nuestros pequeños gestos cotidianos tienen en el medio ambiente. Es dejar de repertir ese mantra que tanto hemos interiorizado que nos asegura que una sola persona no puede hacer nada para contribuir a un mundo más sano y ecológico. Más sostenible, más justo. Es dejar de mirar a otro lado. Es tomar las riendas de tus decisiones como consumidor, como ciudadano.

Usar cosmética bio no es sólo cuidar de nuestro cuerpo. Sino cuidar del planeta entero. Es dejar de mirarse al ombligo y ser consciente de la gravedad que nuestros pequeños gestos cotidianos tienen en el medio ambiente. Es dejar de repertir ese mantra que tanto hemos interiorizado que nos asegura que una sola persona no puede hacer nada para contribuir a un mundo más sano y ecológico. Más sostenible, más justo. Es dejar de mirar a otro lado. Es tomar las riendas de tus decisiones como consumidor, como ciudadano

Porque cuando pasan unas semanas te das cuenta de que la cosmética bio funciona. De que te sientes mejor. De que te sienta mejor. De que tu piel ya no es la misma. Las crisis han remitido o se han paliado. La mejoría de tu calidad de vida es patente. Tu hijo se vuelve a reír. Tu cara ya no se pela. Ya no tienes tantos granitos ni tantas rojeces. No ha sido de la noche a la mañana. Pero ha ocurrido. Y tienes ganas de gritarlo al mundo. Y lo haces. Y sólo te retorna el eco tras rebotar en la pared. Y es que el camino de la #RevoluciónBio es un camino solitario, que discurre por un margen de esta carretera que nos ha sido trazada para que todos transitemos por ella sin pararnos. Sin detenernos a mirar. Pero tú has decidido pararte a observar. A ver qué pasa.

Pero os hemos de decir que esa fiebre bio se extiende como la pólvora. Un día tienes una crema Bio y al mes siguiente un gel y un champú. Luego un maquillaje, un after shave… Y un día piensas: “Si en cosmética me va tan bien ¿pasará lo mismo con la limpieza de mi casa?” Y compras uno al azar. Y ves que también funciona. Que no te pican las manos ni se te pelan cuando lavas sin guantes, que los sprays de limpieza no te asfixian, que la ropa no huele como si la hubieras metido en un cubo de colonia barata cada vez que le pones suavizante.

Y un día te sorprendes leyendo un INCI en los grandes almacenes ¡y entendiéndolo! Y la gente te mira raro y el tendero te mira estupefacto ¿Qué lee esta tía? Inquieren sus ojos. Y de la noche a la mañana te has convertido en la persona rarita de la familia “¿qué los productos de farmacia que he comprado no son buenos? Pero si valen una pasta y además me lo recomendó el farmacéutico…”, en la radical, en la apocalíptica “pues mira, yo me pongo lo del Deli Plus y aquí sigo”. “Si lo venden es porque es bueno, porque si no, no lo venderían”… Pero llega un momento en que dejas de discutir. De intentar quitar vendas. De razonar.

Y sigues transitando por ese margen de esa carretera donde sólo tú eres dueña de su trazado. Porque en un país donde las autopistas son de pago, mejor seguir tu propio trazado y hacer caso a aquella canción “caminante no hay camino, se hace camino al andar”…

por qué apostamos por la ecología

 

 

Source:
Nina Benito

Nina Benito

Soy periodista y tras dos años y medio al frente de elblogdeninabenito me embarco ahora en Orgànics Magazine, un magazine donde queremos contar que el lado bio de la vida está lleno de glamour, diseño, vanguardia, ciencia y moda. Porque la #RevoluciónBio sólo implica renunciar a las estructuras mentales anquilosadas y estancadas en el siglo XX ¿Te unes a nosotras?

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54 Comentarios

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  1. Hola Nina! Llevo comprando codesde hace ya tiempo, gracias a que mi hermana me recomendo este blog. Pero he comprobado que muchos geles “naturales” llevan SLES o SLS, me podrias recomendar alguna marca que no lo llevara…………………? Gracias.

    1. Claro Dolores. SLES si es bio no puede llevar, porque son etoxilados y este proceso en cosmética bio está prohibido. SLS sí puede llevar en cosmética natural. Marcas: Natural Siberica, Coslys, Mádara, La Saponaria, Attitude, Gamarde, Khadi, Bentley Organics, So’Bio Étic, Bara Cosmetics, Bjobj, Mona&Leo, Naobay, Náay, Sinthesis Salud, BioPha, Dr. Bronner’s, Lilà Cosmetics… Uf, miles!!!

  2. Muchas gracias, me los miro a ver qué tal. Oye, mirando la hora del post…Tan importante es tu contribución a la causa bio como que duermas!

    Eres un sol.

    1. Hola Isa. Pues mira, la marca Ecover tiene una gama muy completa de productos del hogar que me encanta. Pero yo uso mucho las de Carrefour Eco. Son pastillas bastante pequeñas y muy bien de precio y lo bueno es que me pilla cerca de casa ^-^, pero hay mil marcas bio…

  3. Último comentario por hoy…

    Me decidí a probar más cosas de jabones Beltrán. Concretamente el lavavajillas, del cual estoy contenta y el multiusos, ambos biobel. Del último tengo que decir que el olor no me gusta y no sé si por lo líquido que es o por qué motivo, el cierre del envase no es de lo más idóneo, ya que al cerrar puede gotear, a parte de salir pompas.

    Otra cosa que no me gusta de la marca es que no especifiquen claramente los ingredientes que contiene en las etiquetas. Son muy contundentes en lo que NO lleva, pero poco claros en lo que sí.

    Saludos.

    1. Hola Isa. De biobel creo que he probado un jabón de vajilla de olor limón y a mí me encantó, pero sí recuerdo que era un poco líquido…

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