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Unas Navidades sin Lush… son menos Navidades
02 Enero 2014

Unas Navidades sin Lush… son menos Navidades

 

No podía terminar las Navidades sin hablar de Lush. Sabéis de sobra que soy fan incondicional de esta marca. Adoro sus olores, colores, texturas… Entrar en una de sus tiendas es como cuando de pequeña entraba en una tienda de chuches. Y casi salivo con sus olores. Muchas de sus fórmulas son totalmente naturales. Usan muchos ingredientes bio, de kilómetro cero, prescinden de casi todos los químicos nocivos y de los que, por cuestiones de formulación, aún no han prescindido (como los parabenos y sulfatos), trabajan para poder minimizarlos o eliminarlos (acaban de sacar dos cremas sin parabenos que son deliciosas). Eso por no hablar de la filosofía empresarial que hay detrás (podéis leer mi entrevista a Rowena, una de las fundadoras de Lush aquí).

Captura de pantalla 2014-01-01 a las 15.55.05Así que entrar en Lush es pecar. Y por Navidades siempre hay algo debajo del árbol que lleva su etiqueta. Sus cajas son preciosas y reutilizables, sus ediciones limitadas las adoro (como las mascarillas frescas 100% naturales) y sus furoshikis son una gran idea como la familia Frosty. Una de las cosas que mas me sorprende de Lush es que es una de las empresas más transparentes que conozco. Para hacer la entrevista a Rowena me enviaron muchas imágenes de sus plantas de producción (gracias Gloria y Virgina). Puedes ver cómo se hacen los productos, dónde se compran las materias primas, quién ha hecho el producto que te has llevado a casa y, por si fuera poco, son unos grandes activistas en la defensa de los derechos de los animales, por eso en Lush jamás encontrarás nada que haya sido testado en animales.

 

Todo eso por no hablar de las atenciones en las tiendas físicas Lush (desde aquí mando un besote a las chicas ¡y chico! Lush de Valencia, que me miman mucho cada vez que voy). Lush no quiere vender productos que acaben en los estantes del baño y por eso puedes pedir una muestra de cualquiera de sus productos para probarlos tranquilamente en casa. Es un método que funciona. Gracias a eso me he llevado muchos productos que no habría comprado de otra forma (no entiendo como aún hay marcas que no tienen esa política…., yo no compro nada que no haya probado excepto en casos muy puntuales de marcas de las que me fío con los ojos cerrados). Y las muestras de Lush son generosas. Me parece una política muy acertada. ¡Y todo con una sonrisa en los labios!

 

Por si fuera poco, Lush recicla sus envases, así que cuando termines alguno de los botes negros de sus productos no lo tires. Con cinco te regalan una mascarilla fresca adaptada a tu piel, de esas que son 100% naturales (casi todas) y que me encantan. Pero, lo mejor de todo, es que Lush con su imagen fresca y jovial ha ayudado a que las chicas más jovencitas entiendan lo beneficiosa que es la cosmética natural, y que sus olores, colores y texturas pueden ser tan ricas y divertidas ¡o más! que la cosmética tradicional. Que con ingredientes caseros se puede hacer una mascarilla efectiva y que no hace falta un INCI plagado de ingredientes químicos dañinos para tener la más amplia gama cosmética. Por eso y porque entrar en una de sus tiendas es lo más cercano a la casita de caramelo de mis cuentos infantiles, Lush siempre tendrá un hueco bajo mi árbol de Navidad.

Captura de pantalla 2014-01-01 a las 14.35.16
Aquí puedes leer más sobre Lush y cómo hacen sus furoshikis y telas…

 

Nina Benito

Nina Benito

Soy periodista y tras dos años y medio al frente de elblogdeninabenito me embarco ahora en Orgànics Magazine, un magazine donde queremos contar que el lado bio de la vida está lleno de glamour, diseño, vanguardia, ciencia y moda. Porque la #RevoluciónBio sólo implica renunciar a las estructuras mentales anquilosadas y estancadas en el siglo XX ¿Te unes a nosotras?

8 Comentarios

  1. A mi me gustan mucho las tiendas Lush..es una pasada me llevaría media tienda..si pudiera , tengo ahora el gel rosa Snow fairy huele a chiclet …
    un abrazo

  2. Hola, Nina. Aprovechando que he entrado a tu blog, no quiero dejar de pasar la oportunidad de comentar que, además de sus productos (he probado alguna cosilla y me ha gustado mucho), cuentan con un personal encantador dispuesto a resolverte todas tus dudas y a explicarte pacientemente los beneficios de sus productos (y lo digo con conocimiento de causa porque soy muuuuy preguntona :)). Pero, sobretodo, me encanta su política de muestras, como bien apuntas. Mientras que en otras firmas de cosmética tienes casi que suplicar que te den una muestrecita de producto (y te hacen tal marcaje que tienes que dar tu teléfono y dirección postal. Por poco no te piden el DNI), aquí, sin embargo, te la facilitan sin reparo alguno. La última vez que estuve en una tienda Lush, pedí una muestra de mascarilla para que mi hermana la probara. Me dieron una para ella y otra para mí, sin pedirla. Todo un encanto la dependienta.

    1. Sí, Lisa, la verdad es que es una gozada entrar en Lush. A veces me da hasta coraje todas las cosas que me llevo, pero me parece una política de lo más acertada. Un abrazo.

  3. Hola, Nina. Estoy de acuerdo contigo. Sus tiendas son un oasis en la ciudad. Precisamente, este año, los Reyes vienen cargaditos de productos cosméticos eco y uno de ellos es de Lush. En concreto, una pastilla de champú que ayuda a regenerar el pelo y un spray voluminizador. Todo ello envuelto en uno de sus originales y solidarios pañuelos… Feliz Año!!

  4. Que bonitos los Furoshiki, que bonitas son las telas, me encanta !!!
    Luego, vuelvo a entrar en la página tiene cosas chulas para regalar a los niños.
    Gracias Nina por el Post!!!!
    Bicos.

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