Higiene familiar con los jabones zero waste de Essabó

Lady using shampoo wash / clean her hair in a bathroom with splash shower spray water

Los jabones zero waste son el máximo exponente de este movimiento sin desperdicio que está arraigando con fuerza en España. Sin duda es un movimiento al que Orgànicas Magazine estamos suscritas, aunque de forma totalmente imperfecta.

Reconocemos las muchas asignaturas pendientes que tenemos en este sentido y, en ocasiones, nos sentimos abrumadas viendo esas cuentas de instagram donde todo lo hacen bien, familias que viven al margen del plástico y cuyos hogares son un templo del zero waste.

Familias que son un modelo a seguir y nos crean, por un lado, un sentimiento de admiración y, por otro, una incómoda sensación de vergüenza y de compromiso insuficiente.

Lo malo de ese sentimiento de insuficiencia es que puede asentarnos en la inacción. Pensar en hacer las cosas perfectas nos desinfla ante el mínimo atisbo de imperfección, y ya ni te cuento cuando son muchas las imperfecciones que sumamos. Y reconozco que a veces nos da ganas de tirar la toalla.

Pero no lo hacemos. Porque sabemos que cada pajita que hemos dejado de usar, es un logro. Cada palillo de los oídos que no se tira al plástico (porque no lo contiene), es una hazaña. Cada botella de agua que no consumimos, es un triunfo para el medio ambiente.

Cada vez que optamos por un envase zero waste, el planeta entero sonríe. Y eso es lo que debemos primar en cada momento y no tener esa sensación de fallo constante. Vivir ahí es desazonador.

Por eso cuando os hablamos de marcas ecológicas y que apuestan por los productos zero waste, para nosotras es una alegría.

Máxime cuando se trata de productos como estos de Essabó.

Con una relación calidad-precio imbatible, estos preciosos jabones ecológicos se han ganado nuestro corazón y os vamos a contar por qué ahora mismo.

Jabón Sin Aroma para pieles sensibles

Elaborado sin aromas ni aceites esenciales, este suave jabón es perfecto para toda la familia. A pesar de tratarse de un jabón convencional, al contener glicerina y estar sobreengrasado para cuidar la piel, es un jabón bastante blando que permite cortarlo en trocitos si no quieres usar la pastilla completa.

Lo cierto es que es una gozada y a pesar de la alcalinidad de estos jabones, su formulación hace que no resequen en absoluto la piel. Es más, los jabones en pastilla son los mejores jabones del verano.

¿Alguna vez has vuelto de la playa y has notado la piel pegajosa por la mezcla del salitre y las patículas minerales de tu solar? Pues para ello nada como un jabón en pastilla de Essabó. una pasada y adiós solar. Una pasada y adiós piel pegajosa.

Y es tan suave que lo puedes usar incluso en los peques. Eso sí, ten en cuenta que al ser alcalino si entra en los ojos puede escocer, pero por el resto ¡Mmmmm, la piel queda perfecta!

El precio de este jabón de 120 gramos (más grande de lo habitual) es de 3,85 euros en la web Essabó.

Jabón Essabó para pieles grasas

Pero si tu piel es grasa o con tendencia al acné te vas a enamorar de estos jabones zero waste, sobre todo de este para pieles grasas con arcilla verde, una arcilla purificante y antibacteriana, y los aceites esenciales de naranja, canela y lemongrass.

La canela no solo aporta un aroma embriagador a estos jabones, sino que ofrece una acción anti bacteriana de primer orden para combatir las bacterias que causan el acné común.

Una de las cosas que más nos sorprendió de los jabones Essabó es su aroma. No es algo que publicite la marca ni algo que destaque en su marketing, por lo que cuando los recibimos, sus maravillosos y envolventes aromas fueron una sorpresa añadida.

Este jabón para pieles grasas deja la típica piel chirriante, limpia en profundidad el rostro y el cuerpo y ayuda a eliminar y limpiar los puntos negros.

Os ponemos la composición que, como podéis ver, se trata de jabones zero waste elaborados de la forma tradicional.

Si quieres saber más sobre su elaboración puedes leer nuestro artículo sobre cómo se elaboran los jabones naturales.

INCI: cocos nucifera oil* (aceite de coco), aqua, sodium hydroxide (sosa)***, olea europaea oil* (aceite de oliva), glycerin, citrus sinensis peel oil expressed (aceite esencial de naranja), montmorillonite (arcilla verde), illite, cinnamomum zeylanicum leaf oil (aceite esencial de canela), cymbopogon citratus leaf oil, tocopherol (vitamina E antioxidante natural), limonene**, eugenol**, citral**, geraniol**, linalool**, benzyl benzoate**, cinnamal**.

*Ingredientes procedentes de la agricultura ecológica. / **Componentes naturales de los aceites esenciales.

*** Tras la reacción química (saponificación) este ingrediente se transforma y desaparece del producto final.

El precio de este sensacional jabón Essabó de 120 gramos es de 5,20 euros.

Champú sólido Essabó

jabones zero waste

Y llegamos al producto que siempre siembra vuestras dudas. Los champús sólidos. El año pasado hicimos un especial en el que os hablábamos de la diferencia entre un jabón sólido capilar y un champú sólido. Este de Essabó estaría entre los primeros.

Es decir, es un jabón elaborado de la forma tradicional, con los ingredientes y el proceso de saponificación en frío de los maestros jaboneros, solo que se ha adaptado la fórmula para el cabello.

Lo bueno de estos jabones es que llevan composiciones muy sencillas y los ingredientes son igualmente sencillos. Es la versión más zero waste de todos los jabones que podemos tener.

En la parte contraria juega la alcalinidad de los mismos que hace que los resultados para algunas personas sean nefastos.

Vamos a contaros cómo se usa este champú para que el cabello quede de 10.

Prometido.

Lo primero que hemos de hacer es cortar un trocito para usar poco a poco el producto y que no se reblandezca en la ducha ya que, como hemos dicho, se trata de unos jabones de una dureza media que se pueden cortar fácilmente con un cúter (de hecho hacerlo es adictivo).

Lo primero que hacemos es enjuagar el cabello y frotar el champú entre las manos. La verdad es que para ser un jabón saponificado en frio tiene una espuma densa y firme que nos encanta. Su aroma a canela es absolutamente delicioso.

Al ponerlo en el cabello, inmediatamente, lo notamos más suave. No nos cuesta nada limpiarlo y pasar la mano entre el cabello. Un diez.

Cuando testamos un producto sabemos cómo nos va a quedar el cabello con solo aplicarlo. Así, como por arte de magia, y este producto nos decía mucho a su favor.

Como estamos en verano, al enjuagar no lo hemos hecho con agua caliente, sino templada y el resultado era ¡horrible! Los dedos se quedaban como pegados al cabello y parecía que nos hubieran echado barro en la cabeza.

¿Cómo es esto posible? ¿Es un jabón mal elaborado? ¿por qué ocurre todo esto?

Tranquila, que te lo cuento todo y te digo cómo resolvimos este problema.

Nuestro cabello es como por un tubo recubierto de tejas. Cuando usamos productos alcalinos o cuando el cabello está reseco, las tejas se abren como las piñas de un pino con el calor. Al pasar la mano por el cabello apreciamos un tacto áspero y como si al acariciarlo ofreciera cierta resistencia, como al frotar una lija o al tocar una goma.

Esa alcalinidad de los jabones es maravillosa para limpiar bien el cabello, pero fatal para tener un pelo suelto y sedoso. El secreto es sencillo:

1. Enjuaga el cabello como si no hubiera mañana. Si los jabones sólidos capilares no se enjuagan bien podemos tener la sensación de un cuero cabelludo sucio, incluso como con caspa. Asegúrate de enjuagar bien el cabello antes del paso 2.

2. Sube el nivel de acidez del cabello. O sea, baja el Ph del mismo. Esto se hace fácilmente con medio vaso de vinagre de vino o manzana. Una vez hayas enjuagado bien el cabello aplica medio vaso grande de vinagre al cabello.

Si tienes el cuero cabelludo muy sensible o con eccema aplícalo solo en el cabello, si lo tienes normal puedes aplicarlo en el cuero cabelludo que, además, te ayudará a controlar la caspa y los picores ¡palabrita!

Deja que el vinagre resbale poco a poco por el cabello y nota cómo cambia este. De áspero a sumamente suave. No hay más secretos.

Notarás como el pelo está suave y muy limpio. Pero no solo eso, al secarlo notarás como está más grueso, lo cual es perfecto para personas con cabello fino.

Si notas que te queda pegajoso y como a mechones necesitas enjuagarlo mejor. De hecho, en las zonas con aguas blandas necesitarás insitir más en el enjuagado, ya que es más complicado eliminar los restos de jabón con aguas blandas que con aguas duras.

Si ves que te queda fosco y sin brillo, es que necesitas acidificar un poco más el cabello y añadir vinagre.

Lo cierto es que cuando empezamos a investigar sobre estos productos nos acordamos de cuando éramos pequeñas y al agua del enjuagado del cabello nos añadían un chorro de vinagre. Es algo que se ha hecho de toda la vida.

Y tranquila, tu cabello no olerá a encurtidos 😉 Si, además, quieres potenciar un cabello sin caspa ni grasa y potenciar su crecimiento, puedes añadir al vinagre unas ramas de romero que le aportarán un rico aroma herbal.

Estos tres jabones zero waste de Essabó son nuestro neceser bio para este verano. Con ellos podemos viajar sin problemas ni restricciones. El precio de este producto es de 5,20 euros y os puede durar muchos meses si lo cuidamos bien. Zero waste para la naturaleza ¡y para el bolsillo!

Y tú ¿Conoces los jabones Essabó?

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Eleonor
Eleonor

Hola!! Lo que aún no me queda claro es si el vinagre se debe aclarar o enjuagar o dejar así tal cual. Yo lo he estado dejando actuar unos minutos y luego enjuagando. Y el medio vaso de vinagre, solo o con agua? Gracias!!

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