Jabón negro ecológico de Loelle, perfecto para pieles problemáticas

Hoy os queremos hablar del jabón negro ecológico de la marca sueca Loelle. Un jabón perfecto para pieles con acné, con psoriasis, eccema, pieles delicadas…

Los jabones negros africanos tienen una característica muy especial. 

Cuando hablamos de las formas de saponificación (puedes leer más sobre ellas en nuestro artículo sobre cómo se hace un jabón natural), comentamos que la saponificación en frío es aquella en la que se mezclan aceites y mantecas con agua y un alcalí, en la mayoría de casos el hidróxido de sodio o sosa cáustica que reacciona con los aceites y los saponifica, es decir, los convierte en jabón, desapareciendo la parte cáustica o abrasiva.

Pues bien, el jabón negro africano tiene una peculiaridad que nos deja con la boca abierta. Y es que el alcalí que utiliza se extrae de la ceniza. Probablemente hace miles de años,  nuestros antepasados africanos descubrieron que después de hacer una hoguera en la que habían asando algún animal para comérselo (y desprendió su grasa), la apagaron con agua y vieron que de esa mezcla salía una espuma con la que eran capaces de limpiar. 

Esa fórmula se ha mantenido intacta durante siglos y se sigue usando para elaborar uno de los jabones más suaves de todos los que conocemos. 

En este caso, la marca sueca Loelle está comprometida con las comunidades de mujeres africanas que elaboran este jabón de forma tradicional (si en Europa las mujeres tenemos techos de cristal, en África tienen techos, suelos y paredes…, y las marcas que les dan trabajo con salarios dignos no solo las empoderan y hacen sentir válidas, sino que les ayudan a educar a sus [email protected] y, sobre todo, que sus hijas tengan la oportunidad de ir a la escuela). 

Por eso siempre decimos que con cada euro que invertimos estamos decidiendo el modelo de sociedad que queremos…

Pero no solo es el punto de vista social de esta empresa, sino que los productos son excepcionales. Vamos a verlos con detalle:

Jabón negro africano sólido de Loelle

Como es he dicho, para tener un jabón sólido solo necesitas grasa, agua y un alcalí. En el caso del jabón negro africano se ha sustituido el aceite por aceites y mantecas. De hecho se ha sustituido por tres de nuestras grasas vegetales preferidas: la manteca de cacao, el aceite de coco y la manteca de karité. 

De esta forma, se consigue un jabón muy nutritivo y con un alto contenido el grasas, por lo que a pesar de ser alcalino, permite que el pH de la piel se recupere rápidamente gracias a ese sobreengrasado. 

Además de eso, la parte acuosa está compuesta no solo por agua (que es el último ingrediente del INCI), sino que tiene zumo de lima y jugo de aloe vera. 

Como os hemos comentado, la sosa cáustica se ha sustituido por cenizas de vainas de cacao y hojas de plantago, que le confieren ese color negro.

Este sería el jabón negro africano tradicional. Pero Loelle ha querido hacer que esta fórmula con impresionantes cualidades para las pieles dañadas con acné, dermatitis o psoriasis, fuera aún más efectiva. Por eso le han añadido aceite de neem. Este es uno de los aceites vegetales más impresionantes del mundo para las pieles dañadas. El neem es un árbol calificado como milagroso por muchas culturas. 

Y bajándonos al terreno de la ciencia no podemos sino calificarlo, como mínimo, como impresionante, ya que se han documentado propiedades hipolipidémicas, antifertilidad, microbicidas, antidiabéticas, antiinflamatorias, hepatoprotectoras, antipiréticas, hipoglucémicas, insecticidas, nematicidas, antiulcerosas, antioxidantes, neuroprotectoras, cardioprotectoras y antileishmaniasis. 

Diferentes partes de este árbol milagroso se utilizan para tratar la pirexia, el dolor de cabeza, la úlcera, los trastornos respiratorios, el cáncer, la diabetes, la lepra, la malaria, el dengue, la varicela y las complicaciones dérmicas.

Esto es debido a sus fitoquímicos como alcaloides, esteroides, flavonoides, terpenoides, ácidos grasos y carbohidratos. El potencial fungicida del árbol se debe a la presencia de azadiractina y nimbina. En este artículo hemos recopilado una revisión exhaustiva del perfil fitoquímico, los atributos farmacológicos y las perspectivas terapéuticas de este árbol polivalente.

Y no solo eso, su poder es tal que un documento recopilatorio de estudios previos de terapias preventivas contra cánceres ginecológicos concluye esto: «Esta revisión ha puesto de manifiesto la eficacia de A. indica en la prevención y el tratamiento del cáncer ginecológico, y consideramos que un fármaco terapéutico de origen natural que sea eficaz en la terapia del cáncer podría ser una mina de oro tanto para las pacientes como para los médicos».

Y yo os hago una pregunta. ¿A alguna con antecedentes de cánceres ginecológicos en su familia le han recomendado consumir esta planta como prevención?

Junto con este alucinante ingredientes que ayuda a nuestra piel a estar equilibrada y tiene poderes antibacterianas y antifúngicas le han añadido otro de los ingredientes más alucinantes del mundo: la cúrcuma.

La cúrcuma es un antiinflamatorio de primer orden, conocido desde hace centurias en oriente y que ahora la ciencia demuestra que los que practican la Medicina Tradicional China o el Ayúrveda no están todos imbéciles (que es lo que piensa la medicina occidental de las medicinas orientales mal llamadas alternativas).

Nos sería imposible poner todos los estudios sobre la cúrcuma y sus resultados, pero vamos a poneros dos, uno de ellos recopilatorio en el que se habla de diversas afecciones cutáneas como el acné, la alopecia, la dermatitis atópica, el fotoenvejecimiento facial, el liquen plano oral, el prurito, la psoriasis, la radiodermitis y el vitíligo, en los que observaron una mejora estadísticamente significativa en la gravedad de las enfermedades de la piel en los grupos de tratamiento con cúrcuma/curcumina en comparación con los grupos de control.

El segundo estudio que os queremos compartir es sobre su potencial antiinflamatorio, tanto que se equipara con el ibuprofeno en el tratamiento de diversas dolencias como la osteoartritis. 

Por eso, el jabón negro africano es uno de los mejores productos para tratar la piel con dolencias pero, en el caso de Loelle, este tratamiento se mejora y acentúa con el uso de estos dos ingredientes, a los que se le añade el sándalo africano, cuyas propiedades antiinflamatorias son notables.

El precio de este jabón negro de Loelle es de 9 euros en la web Estrella de las Nieves.

Jabón negro africano líquido Loelle

Con idéntica composición pero en cantidades diferentes, este jabón líquido es un amor. Nos encanta cómo deja de limpias las manos y cómo las cuida, algo muy importante ahora que nos las lavamos veinte veces al día (o más). 

Al estar sobreengrasado la piel quedas muy muy suave sin necesidad de usar crema posteriormente. De hecho cuando te estás lavando las manos ya se nota esa extrema suavidad. 

Y para el cuerpo es aún mejor. Basta con aplicarlo y enjuagarnos, después cogemos un guante de yute o una manopla y frotamos la piel. Las células muertas se desprenderán sin problema y la piel quedará perfecta y reluciente ¡parecerás otra!

Si tu piel es muy delicada te recomendamos que este proceso no lo hagas con guantes, sino con tu propia palma de la mano y siempre muy suavemente. Es perfecto para eliminar las descamaciones de la piel y promover la renovación celular.

Si tuviéramos que ponerle un pequeño pero sería el pump, ya que con accionarlo una sola vez para las manos es demasiado, ya que es un producto muy muy concentrado y está hecho para durar muchísimo. ¡Nosotras casi lo pondríamos en cuentagotas!

Nos encanta el aroma, el resultado… ¡es el jabón perfecto para toda la familia! Eso sí, al igual que su hermano sólido, al ser alcalino escuece en los ojos, pero es un bálsamo para la piel. 

El precio de este jabón líquido Loelle tan espectacular es de 18 euros en la web Potingues Verdes.

Shea Butterate (manteca de karité)*, Sodium Cocoate (aceite de coco saponificado)*, Theobroma Cacao Seed Butter*, Carbo medicinalis Vegetablis*, Melia Azadiracta (neem) Seed Oil*, Baphia Nitida (sándalo africano) Powder*, Curcuma Longa Root (cúrcuma) Powder*, Aloe Barbadensis*, Citrus Aurantifolia (lima) Juice*, Maris Sal, Aqua.

*Ingredientes de agricultura ecológica.

Ahora ya conoces un poco más sobre estos dos jabones enriquecidos con ingredientes para limpiar y cuidar la piel más delicada.

Y tú ¿conocías las propiedades de este jabón negro africano Bio de Loelle?

En cuanto a los resultados de uso, es un jabón muy potente que recomendamos introducir en nuestra higiene poco a poco. Si tu piel no tiene dolencias, lo puedes usar como un jabón ordinario y verás como limpia y deja la piel de suave.

Si tu piel es muy reactiva, este jabón te ayudará a reducir tus dolencias, los picores, el acné, la psoriasis, pero hemos de ir poco a poco. Lo ideal es empezar con muy poco jabón y agua. A nosotras nos gusta disolver un pedacito en bastante agua y ver el efecto, si nos va bien lo incrementamos. Así hasta que nuestra piel (estamos hablando de pieles muy muy dañadas) se acostumbre y podamos aplicar el jabón directamente. 

Ayuda a desescamar la piel, perfecto para la costra láctea de los bebés pero ¡ojo!, como cualquier jabón en pastilla tradicional, escuece en las mucosas.

La piel día a día está más calmada y las rojeces y picores desaparecen. Tras ducharte con el lo ideal es aplicar un aceite, el aceite de cáñamo de esta marca es absolutamente sensacional ¡os hablaremos de él muy pronto!

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