Once vinos dulces ecológicos con los que aderezar las fiestas

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8. Robles Pedro Ximenez Ecológico 2016 de Bodegas Robles de Montilla (Córdoba)

Este es el segundo vino dulce que catamos de esta bodega. En realidad ya lo hemos catado ya que es el mismo vino que el de esta cata del mes, simplemente la variación de etiquetas es para mercados diferentes. Para el canal HORECA el PX de botella negra y para el canal de la distribución el de la bonita etiqueta con motivos dorados. De color caoba oscuro, denso. Aromas a calabaza asada, dátiles. En boca es denso, untuoso, muy dulce, uva pasa, miel. Para maridar con macedonia de frutas o nata con nueces. Esta botella la podemos encontrar en alcampo.es por 7,99 €

9. Supurao 2016 de Bodejas Ojuel de Sojuela (La Rioja)

Conocimos a Miguel Martínez y a su madre Mila en Biocultura Madrid 2017. Miguel es uno de los pocos jóvenes que quedaban en el pueblo de Sojuela, de poco más de 200 habitantes, decidió poner en valor el minifundio de su familia. Convirtió en ecológicas las 10 hectáreas de viñedos familiares repartidos en 39 parcelas en las faldas de la Sierra de Moncalvillo, la estribación más septentrional del Sistema Ibérico, y creó en 2010 Bodegas Ojuel, la bodega más pequeña de la D.O.Ca Rioja y que debe su nombre al pueblo donde se encuentra.

Además de convertir a eco sus viñas y hacer vinos eco decidió también recuperar un vino que durante años se había hecho en La Rioja pero que había desaparecido: el Supurao. Este vino dulce lo elaboraban en muchas casas con parte de las mejores uvas de cada vendimia. Estas uvas preciadas se subían a lo alto de las casas, a la parte más alta y fresca, donde se colgaban en las colgaderas, como unos bastidores de madera, donde poco a poco se pasificaban y así se podían consumir durante varios meses las pasas y cuando a estas pasas ya se les notaban las pepitas, a finales del invierno, se prensaban suavemente y se obtenía un mosto con gran concentración de azúcares que se dejaba fermentar lentamente durante un año. Este vino en muchas familias lo elaboraban los padres cuando nacía una niña y luego ese vino se consumía en día su boda. Era un vino de celebraciones. El nombre de “supurao” se debe a que las pasas los días de calor “sudaban” o ”supuraban” mosto.

En la actualidad Miguel pasifica unos 4000 kg de uvas ecológicas, mitad tintas mitad blancas, que pasan el invierno en las colgaderas de la casa de su abuela Irene, que luego prensa y deja fermentar un año para elaborar unas 1400 botellas de sus dos supuraos de la D.O.Ca.Rioja. El vino catado es un vino naturalmente dulce de Garnacha y 12° alcohólicos. De color rojo oscuro, denso. Aroma a pasas, dulce de membrillo. En boca es untuoso, frutas rojas maduras, ciruelas pasas. Para maridar con unos pinchos de jamón o acompañando a un coulan de chocolate.

Esta botella negra de 37,5 cl y decorada con mariposas en la etiqueta se debe a que en Sojuela pueden encontrarse el 75% de las especies de mariposas que existen en toda La Rioja y casi el 50% de toda España y por ello recibió en el 2010 el Tercer Premio Nacional ‘Capital de la Biodiversidad’. En la contraetiqueta está el logo de agricultura ecológica de la UE. Para comprarla hay que contactar con Miguel miguel@ojuelwine.com  

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javier.blasco
javier.blasco

Impresionante !!
Muchas gracias por vuestras recomendaciones. Seguro que alguno cae estás Navidades.

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