Desbancamos los mitos de la cosmética ecológica

Desbancamos los mitos de la cosmética ecológica mano de Herbera Biocosmetics

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Lo reconocemos. Las marcas de cosmética tradicional son unas crack. Han invertido millones de euros para inundar los canales de televisión y las revistas y nos han hecho creer que las marcas de cosmética ecológica no funcionan. No tienen ciencia. No saben lo que es el I+D+I. Que no pasan controles de calidad. Y que te la juegas al usarlas. Y nos lo hemos creído. Muchas de vosotras nos preguntáis si las marcas de cosmética ecológica son fiables. Incluso algunos médicos y pediatras os dicen que no tienen las mismas garantías que las marcas tradicionales (haciendo gala de una tremenda falta de información cuando no de una deliberada mala intención). Hoy desbancamos los mitos de la cosmética ecológica mano de Herbera Biocosmetics y de su creadora, Mayte, una farmacéutica alumna de Nicolás Olea que nos cuenta, con pelos y señales, lo que se esconde detrás de una marca bio.

Desbancamos los mitos de la cosmética ecológica mano de Herbera Biocosmetics

Mayte ¿Quién hay detrás de Herbera Biocosmética?

Podría decir que una farmacéutica lo bastante loca como para montar un laboratorio cosmético sola y no morir en el intento. Soy farmacéutica de formación y fitoterapeuta de vocación. Siempre interesada en la medicina natural, me sumergí en el mundo de la fitoterapia como alternativa al medicamento de síntesis para el tratamiento de enfermedades.

Mi paso por un laboratorio cosmético despertó en mí la pasión por elaborar cosméticos. Pero lo que a mí me fascinaba era poder hacer todos esos productos de higiene corporal utilizando solamente ingredientes que procediesen de la naturaleza.

La visión de que es igual de importante tener una conciencia ecológica de lo que comemos como de lo que ponemos sobre la piel fue una de las premisas con la que partí, que junto al respeto y aprecio a la naturaleza, y al placer de crear y hacer las cosas por uno mismo, me llevaron a desarrollar mi primera línea de fitocosmética, que nació en un pequeño taller en Granada. Los inicios fueron fórmulas personalizadas, creadas para uso personal y amigos. Después llegó la colaboración con la Universidad de Granada para impartir cursos y talleres en los que dar a conocer la fitoterapia como herramienta de salud personal y familiar.

Hoy tengo especial convicción de que hay que llevar una vida más responsable respecto a todo lo que consumimos y emitimos al medio ambiente. Y acompañada ahora por un equipo fantástico de personas, formadas en publicidad, diseño gráfico y dermofarmacia, he apostado por crear Herbera, nuestro granito de arena al mundo para un consumo ético de cosm-ética.

Una farmacéutica detrás de una marca de cosmética ecológica ¿no es una contradicción?

Para nada, lo que ocurre es que tenemos relacionado el ser farmacéutico con trabajar en una oficina de farmacia, ya que es la salida profesional más común para quienes estudiamos esta carrera.

Pero desde que se tienen datos, el estudio de la naturaleza siempre ha sido desarrollado por botánicos que, hasta la década de los 50 eran farmacéuticos o médicos. Se utilizaban ungüentos, pomadas o lociones a bases de plantas para el tratamiento de diferentes patologías y se fueron sentando las bases técnicas de la preparación de las primeras formas galénicas. Este interés contribuyó desde antiguo al desarrollo del conocimiento botánico.

Farmacia es la única licenciatura donde se estudia galénica, el arte de elaborar medicamentos o cosméticos. Además, estudiamos botánica (para entender la fisiología de las plantas y cómo identificarlas en su hábitat), botánica farmacéutica (para conocer sus aplicaciones terapéuticas) farmacognosia y fitoterapia (donde se estudian los principios activos presentes en las plantas causantes la acción terapéutica a las mismas) y fitocosmética (uso de principios activos de las plantas para el cuidado y estética de la piel y el cabello).

Es cierto que también se estudian otras asignaturas relacionadas con el medicamento de síntesis, pero tienes un gran abanico de asignaturas para especializarte en fitoterapia. No creo que haya otra carrera dónde puedas adquirir más conocimientos sobre plantas medicinales y sus formas de aplicación. En la actualidad las moléculas obtenidas de la naturaleza, ya sea tal cual están o parcialmente modificadas, siguen siendo una importante proporción de lo que se vende en farmacias y de lo que se investiga en la industria.

En la carrera de farmacia ¿se estudia algo sobre toxicidad de los ingredientes y sobre el efecto de determinados tóxicos en la piel?

Si. En botánica farmacéutica, farmacognosia  y en fitoterapia aplicada se estudia la actividad de los principios activos de las plantas, su aplicaciones farmacológicas y su toxicidad. Eso respecto a las plantas. También tenemos una asignatura que es toxicología dónde se estudian los efectos nocivos de medicamentos o drogas. Lo que no se estudia es la toxicidad de los conservantes (como parabenes o trietanolamina), solubilizantes (como el propilenglicol), plastificadores (como los f-talatos) o espumantes (como el lauril sulfato sódico). En mi caso el conocimiento de la toxicidad de estos ingredientes y del por qué se siguen utilizando, aun existiendo estudios que demuestran su toxicidad, se lo debo agradecer al Dr. Nicolás Olea, catedrático de Radiológía y Medicina Física de la Universidad de Granada con el que estudié estas sustancias.

Muchas de nuestras lectoras tienen una desconfianza en los productos cosméticos de farmacia ¿a qué crees que se debe esta desconfianza?

Por una parte creo que cada vez hay mayor consciencia ecológica, en la que volver a la naturaleza y a sus recursos es una elección para todos aquellos que quieren poner su granito de arena en construir un mundo mejor.

Esto nos lleva a pre-ocuparnos por todo lo que consumimos, también por lo que ponemos sobre nuestra piel. El trabajo de concienciación sobre la cosmética ecológica que se ha realizado hasta ahora está dando resultados, porque ya hay mucha gente para la que es imprescindible leer el INCI de un cosmético para valorar su compra. En algunas  farmacias también hay cosmética ecológica, pero es cierto que está mucho más instaurada la cosmética química, y este tipo de cosmética es la que sale en televisión seduciéndote con un producto carísimo que promete quitarte 20 años, en el que su ingrediente estrella es natural (aceite de rosa mosqueta, centella asiática o ácido hialurónico) y que luego cuando lees la etiqueta ves que se encuentran en el INCI en penúltimo lugar. Y entonces te das cuenta que estas pagando publicidad.

También está el tema de las alergias, que cada día padecen más personas, muchas de ellas causadas por excipientes químicos. Todas estas razones hacen que se rechace la cosmética química y aumente el uso de productos ligados a la naturaleza.

Y muchas otras personas dudan sobre la calidad y la seguridad de los productos ecológicos ¿Qué les puedes decir a estos lectores y lectoras?

Lo primero es que la seguridad y garantías de buenas prácticas de fabricación se rigen por el Reglamento  (CE) Nº 1223/2009  del Parlamento Europeo y todo laboratorio cosmético ha de cumplir, seas ecológico, natural o químico. La fabricación de cosmética ecológica certificada añade un plus más de calidad respecto a los que no lo están porque debemos seguir también una Norma de calidad ecológica, en la que no se permiten el uso de nanopartículas, ni sustancias irradiadas, ni sustancias que contengas OMG, ni aquellas que se obtengan por mecanismos químicos…, además de recibir inspecciones anuales por parte de la certificadora.

Por último diría que se animaran a probarlas y a observar el cambio que se produce en la piel al utilizar cosmética ecológica.

Has viajado a Centroamérica ¿qué ingrediente de allí es el que más te ha sorprendido?

Tuve la oportunidad de conocer más sobre la stevia y me interesó mucho la sangre de drago, que formó parte de la crema de manos para escaladores de mi primera línea de fitocosmética y que quiero reincorporar a Herbera en breve. Pero sobre todo lo que más me aportó de ese trabajo fue estar con las comunidades indígenas (sobre todo con mujeres), y hacer un intercambio mutuo sobre los usos de las plantas, muchas de ellas muy comunes aquí también.

¿Cuándo decidiste crear Herbera Biocosmética?

Paralelamente al trabajo en farmacia, me seguí especializando en formulación, con diferentes Masters y formaciones de Posgrado en Cosmética, Fitoterapia, Cosmética Natural y en Normas de Correcta Fabricación (GMP y GLP). Y seguí desarrollando y perfeccionando mis fórmulas.  Decidí arriesgar e intentar convertir mi pasión en mi modo de vida. Presenté un proyecto de emprendedores a la Comunidad de Madrid y monté un laboratorio según la Normativa CE 1223/2009 de fabricación de cosméticos. Desde entonces septiembre 2016 me estoy dedicando plenamente a esto.

Además de una cosmética ecológica, has decidido certificarla ¿por qué?

Creo que hay muchísima diferencia entre una cosmética certificada y la que no lo está. Hay muchas marcas de cosméticos que se definen como cosmética natural o como cosmética ecológica y solamente tienen un par de ingredientes naturales en su composición. Incluso pueden contener químicos como parabenes, perfumes sintéticos o derivados del petróleo. Pero como no tienen que pasar controles de ninguna empresa externa sobre los ingredientes que utilizan y los que no, se aprovechan de este reclamo de lo natural como estrategia de marketing, a sabiendas que no son cosmética natural.

Solamente certificando tus cosméticos puedes asegurarle al cliente que estas usando aquellos ingredientes que reivindicas en tu etiqueta o en tu web, además de asegurar que no estas utilizando ningún ingrediente que contenga organismos modificados genéticamente, nanopartículas o sustancias que se hayan testado en animales.

En Herbera decidimos cumplir la norma  Bio Vida Sana, porque creemos que es la más exigente a la hora de prohibir sustancias químicas, preservar el uso de materias primas naturales, a ser posible ecológicas y apoyar las producciones de agricultura ecológica. Esta norma está avalada por la Certificadora Bioinspecta, entidad internacional e independiente. Se caracteriza por su alto grado de transparencia y exigencia en el cumplimiento de la norma, para que la información que llega al cliente final sea lo más clara y veraz posible.

¿Qué aporta Herbera Biocosmética que no aporten otras marcas?

Todos los ingredientes que utilizamos para cada una de nuestras fórmulas tienen propiedades medicinales, sustituimos el agua por los hidrolatos para aportar más propiedades al cosmético y huimos  de sustancias que no se obtienen fácilmente de la naturaleza. Nuestros INCIS son cortos, aceites vegetales, hidrolatos, emulsionantes, extractos y aceites esenciales, a ser posible ecológicos, alcanzando un estándar de Categoría 1 en casi todos nuestros cosméticos. Sin aditivos. Apostamos por el menos es más en nuestros INCIS y elaboramos nosotras todas las fases del proceso, desde el I+D del cosmético hasta su comercialización.

Hablanos un poco de tus productos cosméticos…

Todos nuestros cosméticos son: naturales, ecológicos, veganos y holísticos.

Natural, porque es tan importante preocuparse por lo que comemos como por lo que ponemos sobre nuestra piel. Por ello, todos nuestros ingredientes son 100% toxicfree. Ecológica, porque utilizamos extractos y ceras vegetales, oleomacerados y aceites esenciales que hayan sido cultivados con procedimientos orgánicos, sin pesticidas ni antibióticos, en definitiva, de forma armoniosa y sostenible con el medio ambiente.

Vegana, ya que no utilizamos ninguna materia prima de procedencia animal como la cera de abejas, lanolina o própolis, ni testamos en animales Todos nuestros cosméticos son cruelty free y estamos certificados por PETA (People for the Ethical Treatment of Animals).

Holística, porque pensamos que tu piel, tu cuerpo, el cómo se comunica, cómo se encuentra es el reflejo de las emociones. Por ello creemos que es tan importante cuidar del exterior (con cosmética orgánica), como del interior a través de la Aromaterapia: terapia de los aromas.

Pero además de todo esto, tenemos algo que es nuestro mejor aval: nuestra eficacia. Si presentamos una hidratante antiarrugas es porque de verdad, vas a notar tu piel más lisa y luminosa, si te contamos que el agua micelar va a limpiar y a hidratar tu piel es porque vas a notar un cambio sustancial usándola o si por ejemplo, tienes rosácea o piel atópica y te recomendamos nuestra hidratante para pieles sensibles es porque estamos seguros de que tu piel lo va a agradecer. Si tuviéramos que definir nuestros cosméticos en dos palabras diríamos que son ecológicos y eficaces. Teniendo en cuenta que para nosotros ecológico implica la única vía para que sea natural y eficaz implica que cumple lo que promete.

Su estética es muy cuidada al igual que sus ingredientes ¿cuáles son los ingredientes principales con los que trabajas?

Casi todas son plantas medicinales mediterráneas, argán, caléndula, hipérico, algodón o pepita de uva. Pero también el Ginkgo biloba (asiático) o la rosa mosqueta (chile). Utilizo aquellas plantas con acción medicinal validada farmacológicamente que tienen también aplicación tópica, creando así una cosmética con acción terapéutica.

Y ¿cuáles no vamos a encontrar nunca en Herbera Biocosmética y por qué?

No vamos a utilizar ningún ingrediente que ponga en riesgo nuestra salud, además no hay por qué hacerlo. Los motivos por el que lo hacen otros laboratorios son porque son más baratos y generan texturas más cómodas o atractivas para el consumidor. Por ejemplo, las siliconas son los principales ingredientes de cremas hidratantes, antiarrugas, maquillajes, protectores solares o cremas corporales porque no aportan nada de grasa y eso gusta. Pero también taponan la piel y contienen óxido de etileno y dioxano, ambas sustancias carcinogénicas. Los parabenes son muy baratos y tienen un amplio espectro de acción contra mohos, levaduras y bacterias, sin embargo hay muchos estudios que demuestran que son disruptores endocrinos. ¿Por qué no esforzarse y utilizar otros, aunque sean un poco más caros o no aseguren una caducidad al cosmético de 10 años? ¿Realmente necesitamos que nuestras cremas tengan tanto margen de caducidad? La cosmética natural de hoy ha evolucionado y se pueden conseguir texturas y resultados fantásticos sin químicos. Esta es nuestra filosofía.

Y damos fe que cumple cada una de las palabras de esta entrevista. Cuando hablamos con Mayte nos contagiamos de su positivismo, del halo que desprenden sus bellos productos (y si los abres y te inundan sus aromas caes en su amorosa red, fijo) y sólo esperamos poder llegar a mucha gente, a miles de lectores para que, finalmente, puedan romper el discurso de las marcas tradicionales y experimenten el abismo que hay entre una marca tradicional y Herbera Biocosmética, una marca que demuestra que la cosmética ecológica certificada no sólo cumple con la normativa sanitaria vigente como cualquier otra marca, sino que, además pasa los estrictos filtros de la normativa bio que no pasan las marcas tradicionales. Eso por no hablar de la investigación y el desarrollo que hay detrás de un producto sin siliconas, sin parabenos y sin tóxicos.

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